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  1. El motor que mueve el mundo

    domingo, 14 de agosto de 2011

    Para Argen, que siempre nos regala un mundo maravilloso con las imágenes que crea para nosotras, espero que esto te guste


    Se movían despacio, intentando no hacer ruido porque como alguien se despertase todo su plan se iría al traste, no podían permitir que nadie supiese lo que iban a hacer si es que querían que todo les saliese bien, por eso estaban a las cuatro de la mañana recorriendo los pasillos como una versión moderna y mucho más silenciosa de Telma y Louise.

    Ainhoa tropezó y Vilma se giró mandándole guardar silencio con un dedo en los labios, no era posible que ella con cinco meses de embarazo fuese mucho más ágil que su amiga; esta la miró como disculpándose y siguieron avanzando hasta que llegaron a la bodega que estaban buscando, Noa sacó del bolsillo el juego de llaves que le había quitado a su padre del cajón del escritorio y fue probando hasta que dio con la que abría la puerta, una vez que estuvieron dentro se apresuró a cerrar y echar la llave por si a alguien se le ocurría bajar por allí, no era muy probable pero mejor prevenir que curar como decían por ahí.

    --- Noa, ¿a quien se le va a ocurrir bajar a estas horas?--- preguntó Vilma rodando los ojos.

    --- Nunca se sabe, ya nos estamos jugando bastante por estar aquí, así que mejor asegurarnos el que no nos pillen.

    --- Serás angustias...--- murmuró mientras avanzaba intentando dar con aquello que habían bajado a buscar.

    --- Aún por encima--- le murmuró en respuesta, Vilma se giró y volvió a la altura de su amiga para dejar un sonoro beso en su mejilla:

    --- Guapa, más que guapa, que no podría hacer esto sin tu ayuda.

    --- Serás pelota--- contestó Noa riendo --- aunque no se muy bien porque te estoy ayudando a hacer esto.

    --- Pues porque eres mi amiga, vaya pregunta.

    --- Eso lo sé, lo que no tengo claro es el porqué de que estemos haciéndolo.

    --- Es que no te lo he dicho--- respondió la rubia girándose y lanzándole una sonrisa de oreja a oreja.

    --- ¿No me digas? Intentaba averiguarlo--- respondió su amiga.

    --- Y ha sido un buen intento, eso te lo reconozco.

    --- Eres imposible--- comentó Noa --- Sherlock, aquí lo tienes--- dijo señalando una caja con la mano.


    Vilma se acercó desde el otro lado de la bodega y empezó a dar vueltas en torno a la caja intentando dar con la mejor manera de abrirla sin que se notase demasiado. Noa se apartó y volvió con un juego de palancas; Julia había tenido la idea de que se grabasen todos en vídeo para dejar testimonio de lo que estaban viviendo, de sus vidas, de todo lo que recordaban, de lo que quisiesen; aunque preferían no decirlo sabían que era muy posible que cuando llegasen a tierra algunos no siguiesen con vida, eso si conseguían llegar a tierra; el vídeo sería una manera de que más adelante los que llegasen supiesen lo que habían pasado sus antepasados, o una prueba de sus vidas si ninguno sobrevivía a aquel viaje y alguien encontraba el barco.

    Al principio había gente que no parecía muy dispuesta a hacerlo, pero al final y dejando claro que aquello no se abriría hasta dentro de muchos años todos habían acabando por dar el brazo a torcer, y cuando la grabación había finalizado el disco había sido guardado con un portátil en una de las cajas de seguridad en las que había estado el material científico. Nadie excepto el capitán y la doctora tenían la llave de aquella bodega lo que les aseguraba a todos que nadie tendría acceso al vídeo.

    Claro que no habían contado con la posibilidad de que Vilma se pusiese prácticamente histérica y le rogase una y otra vez a Ainhoa que la ayudase a entrar en la bodega para poder borrar su video, al principio no había ni querido oír hablar del tema, pero al ver el estado de nervios en el que se encontraba su amiga y tras asegurarle que lo único que quería era borrar su video había acabado por robar las llaves y bajar con ella para ayudarla, lo que todavía no sabía era que había dicho Vilma para necesitar borrarlo.

    --- Noa, se que me estoy pasando un huevo pero...¿te importaría grabarme una vez que borremos mi video?

    --- Claro que no--- contestó Ainhoa --- pero ¿para que quieres borrarte y grabarte de nuevo?

    Vilma sabía que después de todo lo que su amiga estaba haciendo por ella lo mínimo que le debía era una respuesta sincera, así que tomó aire y sin mirarla le respondió:

    --- Necesito borrar algo que dije, porque no puedo dejar que se vea, ni ahora, ni dentro de 20 años ni nunca, pero necesito grabarme porque...porque si no sobrevivo al parto quiero que el bebé tenga algo para recordarme.

    Ainhoa dejó caer la palanca y corrió a abrazar a su amiga:

    --- Vilma, no va a pasarte nada, aunque sea por que eres demasiado cabezota como para morirte; y si te pasase algo te prometo que el bebé te conocerá, ni Piti, ni Palomares ni yo permitiríamos que no llegase a conocerte; pero lo va a hacer de primera mano--- Vilma se sorbió las lágrimas para evitar echarse a llorar y le devolvió el abrazo a su amiga antes de contestarle:

    --- Vale, vale, pero ¿cómo era? Mejor prevenir que curar ¿no? Pues eso, yo solo hago lo que me dices que haga.

    --- ¿Ya te comenté que eras imposible verdad?--- preguntó Ainhoa volviendo a forcejear con la caja--- ¿al menos podré ver que es lo que quieres borrar?

    --- Ni de coña--- contestó Vilma tajante.

    --- Pero mujer, que yo no voy a decírselo a nadie.

    --- Si me fió, pero mejor nos evitamos el problema, no vayamos a liarla con los vídeos.

    --- Me lo merezco como pago a mis servicios--- siguió insistiendo Noa--- aunque sea la parte en la que cuentas maravillas sobre mi, ¿por qué hay una parte así verdad?

    --- Sí, y también una en la que comento que me enamoré de De la Cuadra--- bromeó Vilma--- olvídate, no vas a ver nada.

    --- Si total voy a grabarte, es lo mismo.

    --- Que no; vas a ver lo que digo, no lo que he dicho.

    --- De acuerdo, de acuerdo, pero esta te la cobro--- dijo Ainhoa zanjando la discusión a la vez que la caja cedía por fin.

    Sacaron el material de dentro y lo montaron con cuidado, una vez que tuvieron todo preparado se sentaron en el suelo frente al ordenador y metieron el disco dentro, Vilma le bajó el volumen por si acaso el vídeo empezaba a reproducirse sin avisar antes, ya que por nada del mundo quería escuchar aquello que sus compañeros habían dicho dando por supuesto que nadie lo escucharía hasta al menos 25 años después.

    Se encontraron con que el archivo estaba dividido por carpetas, cada una de ellas tenía el nombre de un miembro de la tripulación lo que les haría aquello más fácil y así no correrían el riesgo de estropear algo. Vilma marcó su archivo y en ese momento Ainhoa hizo que diese un bote hablando justo en su oído:

    --- ¿Estás segura?

    --- ¡Joder Noa! Que me infartas. Sí, estoy segura, esto no puede verlo nadie, jamás de los jamases.

    --- Pero si lo has dicho será por algo.

    --- Porque estaba tonta --- fue la respuesta que obtuvo.

    --- Vilma, en serio --- el tono de Ainhoa se puso serio --- ese vídeo iba de abrirse, de contar tu experiencia, de decir todo aquello que te guardabas dentro y que no querrías que quedase en el olvido para siempre; lo que esté ahí grabado será algo que hayas dicho desde el corazón y esa es la Vilma que tú hijo tiene derecho a ver dentro de muchos años en ese vídeo. Y me refiero a verlo contigo al lado mientras te recrimina que le prohíbas decir tacos ya que seguramente habrás soltado unos cuantos.

    --- Noa--- Vilma la miró a los ojos y la cogió de la mano intentado que entendiese la magnitud de lo que le estaba diciendo --- no puedo dejar ese video ahí ¿vale? Si lo dejo ahí aunque se abrá dentro de 25 años puedo hacerle mucho daño a alguien, y de hecho, tú y yo estamos aquí, alguien más puede hacerlo y no puedo permitirme que se sepa.

    --- Está bien, lo siento--- le respondió apretando la mano que le había dado --- borremos ese video.


    En ese momento escucharon un ruido que venía de los pasillos y Noa se apresuró a apagar las luces para que no las descubriesen, Vilma bajó la pantalla del ordenador lo suficiente como para que la luz no se filtrase al otro lado del ojo de buey y las dos se quedaron muy quietas esperando a que quien fuese que estaba dando vueltas a aquellas horas se fuese de allí; pasaron unos cuantos minutos hasta que por fin el ruido de los pasos se alejó.

    --- Menos mal--- susurró Vilma cabreada --- ¿qué pasa? ¿tenemos todos insomnio?

    --- Eso parece, mejor dejo la luz apagada, por si vuelven.

    --- Mejor será --- dijo la rubia mientras se sentaba teniendo cuidado ya que sus movimientos empezaban a ralentizarse con el embarazo, Noa le extendió un brazo para ayudarla y con el otro subió de nuevo la tapa del ordenador y sin querer le dio al botón que mantenía el volumen anulado haciendo que la voz de su amiga sonase en la bodega.

    --- Lo siento, lo siento, debimos de darle antes sin querer--- mientras hablaba se apresuró a ayudarla para poder volver sus manos al teclado pero no fue lo suficientemente rápida y la Vilma que las miraba desde la pantalla del ordenador y que estaba ya a mitad de discurso dijo algo que le llamó la atención:

    Otra persona que siempre tendrás ahí, es tu tía Noa, que espero sinceramente te haya dado muchos primos y primas con los que jugar y espero de corazón que sus apellidos sean Garmendia Montero, porque no se exactamente que le está pasando ahora a tu tía, pero espero poder llegar a ayudarla para solucionarlo, porque se merece ser feliz, y su felicidad es Ulises, pero bueno, eso no es un tema para hablar ahora

    Vilma presionó el botón para parar la grabación y miró a su amiga:

    --- Noa, lo siento mucho, se que...

    --- No --- la interrumpió esta--- ahora no puedo decirte más y por favor no me preguntes, pero yo también espero darle un par de primos con esos apellidos.

    La rubia vio como era su amiga la que ahora contenía las lágrimas y sin querer hacerle más daño se limitó a darle un beso en la mejilla de nuevo y a rodearla con un brazo.

    --- Distraéme, por favor --- le pidió --- cuéntame algo, lo que sea.

    --- Mañana voy a decirle a Piti que lo quiero a él, ya lleva demasiado meses esperando--- soltó Vilma a la desesperada intentando que Noa dejase de pensar en Ulises.

    --- ¿Qué vas a hacer el qué? --- preguntó Noa casi gritando, definitivamente aquello había conseguido distraerla, volvió a oírse algo y las dos giraron su cabeza instintivamente.

    --- ¿Pero se puede saber quien narices anda dando vueltas?--- preguntó Vilma mientras se levantaba para acercarse a la puerta e intentar ver algo. Cuando llegó vio una sombra que se perdía ya escaleras arriba así que volvió junto a su amiga --- bórralo anda--- le pidió mientras volvía a sentarse. Ainhoa asintió pero en vez de cerrar el video le subió la voz sin querer.

    --- Definitivamente no se como controlaste el barco aquel día--- siseó Vilma --- eres nefasta.

    Su amiga se encogió de hombros e iba a hablar cuando la Vilma de la pantalla volvió a llamar su atención:


    Aunque si tengo que darte un consejo nunca te enamores de un cura, jamás, o no...hazlo, porque a mi es lo mejor que me ha pasado nunca”

    Antes de que a su yo del pasado le diese tiempo a decir algo más Vilma presiono el botón que hacía que el disco saliese del ordenador:

    --- Joder--- murmuró cogiéndolo con las dos manos, como si el ocultarlo de la vista de Noa fuese a hacer que esta olvidase lo que acababa de oír.

    --- ¿Lo mejor que te ha pasado es enamorarte de Palomares? --- le preguntó atónita --- ¿Lo mejor que te ha pasado es enamorarte de Palomares pero vas a decirle a Piti que lo quieres? ¿Estás tonta?

    --- No, soy consecuente --- le dijo toda llena de razón --- el es cura, yo estoy embarazada, él es solo un amigo, yo lo quería como algo más, pero ya no.

    --- Vilma, esto lo grabaste ayer. Ayer. Tú, doña no me precipito, y ahora tengo que creerme que de ayer a hoy has dejado de sentirlo.

    --- Tú hiciste lo mismo, así que no me digas que no puede ser--- sabía que aquello había sido un golpe bajo y que le había hecho mucho daño a su amiga, pero se sentía acorralada y necesitaba dejar aquel tema. Vio como Ainhoa se levantaba y tuvo miedo de que se fuese de allí enfadada pero lo que hizo fue acercarse a ella y sacarle el disco de las manos.

    --- Sí, yo lo hice, por eso sé que es imposible --- le dijo volviendo a su posición anterior y devolviendo el cd al interior del ordenador.

    --- ¿Qué haces? --- preguntó Vilma nerviosa.

    --- Ver si hay alguna manera de evitar que te jodas la vida --- con eso Ainhoa se calló y buscó el archivo de Palomares, ignoró las protestas de Vilma y lo abrió; su amiga se apartó hasta llegar a la otra punta de la bodega diciendo que aquello no estaba bien y que no deberían estar escuchando aquello con las manos en los oídos consiguiendo así no distinguir las palabras que Palomares había dejado grabadas para la posteridad ya que el sonido no era muy alto; la hija del capitán la ignoró y fue saltando partes del vídeo hasta que llegó a una que pareció interesarle, lo rebobinó y lo paró mientras se giraba hacia su amiga:

    --- Escucha eso, luego cabréate conmigo, dime que tengo menos moral que Estela, lo que te de la gana, pero escucha eso.

    Escuchando el tono de voz con el que se dirigía a ella la rubia no tuvo más remedio que acercarse un poco más y dejar caer las manos, además no podía negar que quería escuchar aquello que Ainhoa creía tan importante; al ver que Vilma consentía en escuchar su amiga le dio de nuevo al botón para ponerlo en marcha.


    Y ahora hablemos de tu madre; es la mujer más maravillosa del mundo, lo único bueno que ha traído consigo el fin del mundo es la oportunidad de compartir la vida con ella. Es una mujer extraordinaria, cuando me subí a este barco esperaba vivir una aventura, no tan grande como en la que todos hemos acabado envueltos pero si una aventura de verdad; esperaba conocerme más a mi mismo, adquirir más experiencia, hacer buenos amigos, pero jamás me había imaginado que iba a encontrar el amor. Eso es lo que tu madre ha significado para mi, conocer el amor verdadero.

    Seguramente cuando veas esto te extrañará porque tú tienes un padre maravilloso que no soy yo, pero no he podido evitarlo, me he enamorado de tu madre y también de ti como si tuviese el derecho a hacerlo, y realmente no lo tengo, por eso lo mantengo en silencio. Pero que no lo diga no significa que lo haga con el fin de olvidarla, sé que eso es algo que jamás podré hacer. Y para ser completamente sinceros, no quiero hacerlo; puede que vaya a contentarme con estar en un segundo plano, con ser su amigo, su confidente, tu tío favorito en vez del amor, la pareja y el padre que querría ser, pero no voy a renunciar al sentimiento; ya es tan parte de mi, la tengo clavada tan adentro que sería como renunciar a una parte de mi mismo.

    Lo siento, no quería extenderme tanto en eso, supongo que no será cómodo escucharlo, pero cuando veas esto serás lo bastante mayor como para entenderlo creo, conocerás perfectamente a tu madre y entenderás que me haya sido imposible no enamorarme de ella.

    Pero lo que yo quería decirte con todo esto es que puede que cuando estés viendo este vídeo el mundo haya cambiado por completo, y no se parezca en nada en absoluto al que yo conocí, pero de lo que estoy seguro es que de el motor que lo seguirá moviendo es el amor. El amor es lo que nos mantiene vivos a nosotros ahora, porque si no nos lanzaríamos unos sobre otros dejando que primase sobre lo demás el instinto de supervivencia; el amor que tu madre te tiene es lo logró que se levantase después del golpe que supuso para todos el accidente del acelerador, porque tú le importaste más que nada; el amor que yo siento por ella es lo que ha evitado que me volviese loco en esta situación, incluso cuando no podía ni sospechar que era eso lo que sentía por ella. El amor que alguien a quien yo quiero como un hermano siente por ella es lo que hace que pueda retirarme tranquilo, porque sé que la amará suficiente por los dos, y a ti también. Yo soy cura, no tengo permitido quererla pero lo hago, y por eso mismo voy a dejar que la quiera quien debe.

    Todo eso es lo que hace el amor, por eso te digo que es el motor que mueve el mundo; así que si voy a decirte algo con lo que te vayas a quedar que sea esto: quiero que seas feliz, que te enamores, que vivas, porque el sentimiento de amar a alguien es lo más grande que uno puede tener, y yo había renunciado a ello, gracias a Dios tu madre apareció y lo solucionó; no te lo niegues nunca, porque te estarás negando a vivir.

    Ah, una cosa más, este de aquí eres tú, supongo que te hará ilusión ver una ecografía que te enseñe como eras cuando todos estábamos grabando estas palabras, y con la mano en esta ecografía tu madre me hizo jurarle que te cuidaría y que procuraría que no la olvidases si ella nos faltaba, aunque yo estoy seguro de que no será así; tú y yo sabemos que es una mujer demasiado fuerte.

    Y ahora lo dejo ya, que seguramente tu padre y tu madre tengan que decirte cosas maravillosas y yo estoy robándoles su tiempo, te quiero muchísimo, pero supongo que eso es algo que ya sabrás”


    Cuando el vídeo se paró Vilma se dio cuenta de que estaba llorando, las lágrimas caían por su cara unas detrás de otras desde hacia un buen rato; Palomares le había hablado a su hijo, le había dedicado aquellas palabras preciosas y eso era una pequeña parte, porque parecía que llevaba un buen rato hablándole en el vídeo, pero no le hacía falta oír más, además aquello formaba parte de una conversación privada entre ellos. Palomares la quería, estaba enamorado de ella y parecía pensar que ella a él no, pero Palomares la quería; el beso había sido algo, las pajaritas habían sido algo, no se sentía solo como su amigo, la quería. Decían que una imagen valía más que mil palabras y ella lo tenía todo, aquel discurso salido del corazón y la imagen de Andrés sosteniendo la ecografía de su hijo, hablando de ella con aquella mirada tranquila y serena que la enamoraba.

    Después del accidente el tema de su complicado triángulo amoroso había quedado aparcado, ella había evitado por completo hablarlo con Piti y había asumido que si Palomares no lo hablaba con ella era por sus mismas razones; ella no sabía como decirle a Piti que no y Andrés no sabía como decírselo a ella, pero por lo visto estaba más que equivocada.

    Se llevó la mano a la tripa y dijo en voz alta:

    --- Me quiere.

    --- Sí, te quiere --- habló Ainhoa de nuevo haciendo que recordase que no estaba sola en la bodega --- así que hazme el favor y no hagas lo mismo que yo, ya nos llega con un corazón roto.

    Las palabras de su amiga le dieron en que pensar y asintió con la cabeza:

    --- Vamos a recoger y a la cama, que es muy tarde y puede que pronto se levante alguien.

    --- ¿Y tu vídeo?

    --- Ya vendremos mañana.

    Después de haber recogido todo y haberse asegurado de que su paso por allí era imposible de detectar volvieron a su camarote. Vilma seguía pensando en todo lo que Andrés le había dicho a su bebé, no entendía como habían llegado a ese punto pero tampoco le importaba, lo único que parecía tener importancia ahora eran sus palabras; sus palabras y el hecho de que la ecografía que creía pérdida no lo estaba en absoluto, estaba a punto de llegar a la puerta cuando una frase resonó en su cabeza “no te lo niegues nunca, porque te estarás negando a vivir”, se paró en seco y le dijo a Noa:

    --- Voy a...

    --- Vete --- interfirió su amiga--- no te dejes perderlo --- añadió decidida pero con la mirada triste, Vilma sabía que tenía que hablar con ella, conseguir devolverle de alguna manera todo lo Noa había hecho esa noche, pero tendría que empezar a pensarlo mañana porque en ese momento sus pies ya estaban camino del camarote de los chicos. Estaba intentando abrir la puerta sin hacer mucho alboroto y escuchó unos pasos que venían del baño, se giró y lo vio venir; estaba medio adormilado, con el pelo revuelto y el pijama arrugado, estaba claro que se había despertado para ir al baño, cuando la vio en su puerta los ojos se le abrieron de golpe y pareció despejar un poco.

    --- Vilma--- le dijo mientras se acercaba a ella --- ¿te encuentras bien? ¿necesitáis algo?

    --- Calla --- le dijo tapándole la boca con su mano --- yo soy de esas que suelen meter la pata y cagarla, y hoy he hecho algo que no debía pero no voy a pedirte perdón por ello --- la cara de Andrés delataba que estaba completamente perdido --- Noa y yo bajamos a las bodegas.

    --- ¿Erais vosotras? --- habló él a través de su mano.

    --- ¿Fuiste tú el que hizo ruido? Casi nos matas del susto.

    --- Lo siento, estaba intentando encontrar algo más de leche para el bebé, pero no encontré nada y como escuché ruido me volví a la cama--- confesó él sin darse cuenta debido a la falta de claridad.

    --- ¿Estabas buscando leche?--- preguntó ella con una sonrisa, Andrés despejó del todo al darse cuenta de lo que había dicho y enrojeció esperando la reprimenda pero lejos de eso la sonrisa de Vilma se hizo más grande aún--- Bueno, lo que yo quería decirte es que Noa y yo bajamos a borrar mi video, porque decía cosas que pensaba que jamás querría que nadie escuchase pero al final no ha sido así. El caso es que se que no debería, pero he visto tu conversación padre-hijo y no podía aguantar un momento sin decirte que tú eres el motor que mueve mi mundo.

    Los ojos de Andrés se abrieron como platos al comprender lo que le estaba diciendo; había visto su vídeo, sintió que iba a morir de vergüenza cuando cayó en la cuenta de como se había referido a él, lo había llamado conversación padre-hijo, le había dicho que él era el motor que movía su mundo. Vilma pudo ver como la compresión se iba haciendo un hueco en el cerebro de Andrés y lo confirmó cuando vio una sonrisa aparecer en su cara.

    --- Entonces ¿qué me dices? Yo te permito quererme, y no querría renunciar, porque me han dicho que renunciar al amor es renunciar a la vida.

    Andrés no le contestó, apartó la mano que ella aún mantenía en su boca y entrelazó sus dedos para al final dejarla caer, llevó esa misma mano a su cara y la izquierda a su cintura, acarició su barriga durante un segundo pero dejó que la mano resbalase hasta su espalda, la miró a los ojos y sin borrar la sonrisa de su cara se inclinó y la besó. Su primer beso en el comedor había sido lo mejor de su vida hasta aquel momento, aquella vez se había apartado asustado y avergonzado por dejarse llevar, pero ahora no habría nada que consiguiese separarlo de ella, Vilma llevó las manos a su cuello y profundizó el beso; él se separó de ella durante un segundo, antes de volver a dejar que bajase su cabeza al encuentro de la suya, dispuesto a estar allí perdiéndose en ella hasta que saliese el sol, para decirle algo que hizo que Vilma riese antes de besarlo de nuevo:

    --- Me han enseñado a predicar con el ejemplo.

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