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  1. Confidencias a medianoche

    domingo, 14 de agosto de 2011

    Para Anuska, porque sin ella, no seríamos nada

    Bajo las escaleras sigilosamente, esperando que nadie advirtiese su presencia, deseando que nadie lo descubriese saliendo de su camarote a esas horas de la madrugada.

    Se dirigía a la bodega, como cada noche. Si, sabía que estaba tentando su suerte, noche tras noche, arriesgándose a bajar allí, por ella. Para que ambos estuviesen bien, que tuviesen algo dulce, algo bueno que llevarse a la boca.

    Abrió la puerta dudando, sabiendo que no debía ir más allá, estaba a tiempo de dar la vuelta y volver a su camarote. A soñar con ella, porque esa era la única forma de tenerla, en sus sueños.

    Realmente sabía que allí no quedaba más para poder darles, pero él no perdía la esperanza. Y aunque sus búsquedas eran más que infructuosas, él seguía bajando, exponiéndose a ser descubierto.
    Como si quisiese en el fondo que eso ocurriese, quería que los demás abriesen sus ojos con respecto a él. Estaba enamorado de ella y no podía, ni quería evitarlo.

    La verdad es que era demasiado pedir, después de tanto tiempo bajando a la bodega, encontrar algo allí era cosa prácticamente imposible. Pero ella lo merecía, ellos lo merecían.
    No tenían la culpa de que el mundo se hubiese acabado y que los alimentos escaseasen.

    Ya había buscado en el lateral izquierdo de la bodega cuando creyó oír unos pasos. ¿Acaso lo habían descubierto?

    Corrió a esconderse detrás de unas cajas, por supuesto que quería que lo descubriesen, pero eso suponía no volver a llevarle algo cada mañana.

    La puerta se abrió y se cerró rápidamente sin hacer ruido, la persona que había entrado tampoco quería que la descubriesen allí.

    - Padre no se esconda, sé que está usted ahí.

    El chico respiró aliviado, era Salomé.
    Levantándose como un resorte, la saludó intentando que no advirtiese la vergüenza que estaba pasando.

    - Salomé... no sabía que estabas despierta...
    - Le he seguido Padre, así que no finja ¿Qué hace aquí? – preguntó la cocinera arqueando una ceja.
    - Yo... estaba... buscando algo – balbuceó el pobre.
    Vale, el lío ya estaba hecho, Salomé lo había agarrado prácticamente con las manos a la masa, estaba claro que pensaría que era un ladrón, madre de Dios!

    - Padre, no hace falta que mienta también, sé que ha venido a robar, como hace todas las noches.

    No! ¿Salomé lo sabía? ¿Cómo es que nunca le había dicho nada? Nunca lo había acusado!

    - ¿Robar? ¿Todas las noches? Yo... no...
    - Si yo lo veo con estos ojitos que lo ven todo. Y lo saben todo, porque, vamos a ver, ¿Qué es lo que no sé yo de este barco, de lo que pasa en él? Dígame. Tantos años cocinando, ay! Tantos años enterándome de todo. No porque yo sea una cotilla, que no lo soy! La gente viene a mi y yo los escucho como buena cristiana que soy.

    Madre mía, menudo monólogo! Andrés no pudo evitar que una carcajada se le escapase.

    - ¿Se quiere confesar Padre? Venga, siéntese aquí.

    El cura dudó un momento.

    - Venga hombre, siéntese aquí conmigo.

    Andrés finalmente se acercó y se sentó a su lado, quizás no fuese el mejor momento, ni el mejor lugar, pero Salomé quería que hablasen, pues hablarían.

    - Dígame Padre, sólo respóndame, la quiere? – le espetó Salomé.
    - ¿Co... cómo? – Andrés sintió su corazón casi salir por su boca.
    - A Vilma, ¿la quiere? – preguntó Salomé con insistencia.
    - Claro que la quiero, ¿Cómo no voy a quererla?
    - Ya, que si, que usted quiere a todos y cada uno de los hijos de Nuestro Señor, no me refiero a eso... ¿la ama?¿Está enamorado de ella?
    - ¿Yo? No! Salomé, soy cura!
    - Ande, ande! También era cura el Padre Ralph del Pájaro Espino y no por ello dejó de liarse con Mary.
    - No sé de que me hablas Salomé, de verdad no tengo idea.
    - No se haga el tonto, sé lo que hace por la noches, cada mañana, a todas horas...
    - ¿Qué? – preguntó el chico extrañado.
    - La mira... cuando nadie puede darse cuenta, usted, la mira.
    - ¿Y eso está mal? ¿Está mal preocuparse por la gente, saber si está bien o no?
    - Robar para ella, regalarle pajaritas un día si y otro también, sostenerla cuando se cae, decirle a Estela que cambie sus turnos, para poder hacerlos usted por ella, ¿está mal o no?

    Andrés dudó por una milésima de segundo. No, no estaba mal, proteger a la persona a la que amas, no está mal.

    - Está mal, si! ¿No se da cuenta? Ella no lo quiere, ella ama a Piti. Abra los ojos! Vilma creía que las pajaritas eran de él, ¿Porqué? Porque lo ama, porque sabiendo como es Piti, como alguien iba a pensar que iría por ahí dejándole pajaritas! Ella lo pensó y eso es porque lo quiere a él.
    Hágame caso, Padre, que yo de esto sé mucho. Déjeles el camino libre, no se meta, lo pasará mal.

    - No me pidas eso Salomé, no me lo pidas. No ves lo que he llegado a hacer por ella, por verla sonreír, porque su sonrisa es lo más bonito del mundo. No puedo dejar de quererla, aunque esté con Piti, aunque ella lo ame a él. No puedo olvidarla. Créeme, lo he intentado, la veo sonreír y se me olvida todo. Todo. Incluso que ella no me ama.

    - Ay! Justo lo que necesitaba oír! – dijo Salomé sonriendo.

    - ¿Cómo? – preguntó un asombrado Andrés.

    - Ay! hijo mío, quién crees que sería yo, si prohibiese tu felicidad! Sólo necesitaba comprobarlo por mis propios medios. Cuando era pequeña, mis padres no me dejaban comer dulces y yo, cuánto más me lo prohibían, más dulces comía. Tenía que pedirte que la olvidases, sólo así podría averiguar cuánto la amas.

    - Salomé! – chilló el chico medio enfadado.

    Fue ella quién me dijo que las pajaritas eran tuyas. Si te digo la verdad me sorprendió muchísimo, yo también creía que eran de Piti. En realidad, no sé si ella ya tenía la idea en la cabeza o se la metí yo. Lo que importa es que ambos la queréis y ella no quiere haceros daño a ninguno de los dos.

    - Ya no me dices Padre.

    Salomé rió.

    - Es que se me hace raro llamarte Padre, sabiendo que lo que menos quieres en este momento es seguir siéndolo. Ya sé, que tienes dudas, pero recuerda lo que me dijiste, cuando te dije que le dejaras el camino libre a Piti, explotaste y dijiste realmente todo lo que sentías.
    ¿Te acuerdas de lo que me dijiste cuando me confesé? Cuando Julián nos pilló en la cocina, mientras te contaba como me sentía? ¿lo recuerdas?

    Palomares asintió con la cabeza.

    - Yo te dije que me sentía culpable de ser tan feliz y tú, me respondiste que no debía sentirme mal por ser feliz, porque yo no tenía la culpa. Tenías toda la razón, Julián la tenía. Él tenía la culpa de que anduviese por el barco como si yo fuese una adolescente, sin importar el desastre que nos rodaba. Que lo quisiese tanto, que sólo él me importase. ¿te das cuenta de lo que quiero decir?
    No debes dudar, no debes sentirte culpable por lo que sientes, porque un amor como el que tú sientes por ella no es un pecado, es una bendición.

    Cuando el chico ya creía que había terminado su monólogo, Salomé siguió adelante.

    - Y te digo una cosa, Piti se le declaró si, pero ella no le respondió, todavía. Y eso ha sido por las pajaritas! Quién sabe si a lo mejor no se las hubieses ido dejando, ahora se estaría celebrando una boda.

    - Salomé! – chilló molesto Andrés.

    - Vale, ya me callo. Uy! Pero que tarde es!! Venga para la cama, a dormir se ha dicho. Julián se debe estar desesperando por saber que tal ha ido.

    - ¿El oficial lo sabe?

    - Fue él quién te descubrió bajando aquí. Te veía noche tras noche. Quería pillarte con las manos en la masa pero lo convencí para venir en su lugar. Me tienes que prometer que no vas a volver aquí, invéntate otra manera de conquistarla, no robando en la bodega, sino Julián te acusará al capitán y la tendremos! ¿Me lo prometes?

    - Te lo prometo... Salomé ¿Qué opina De la Cuadra de esto?

    - Pues básicamente sus palabras fueron “ A mi me da igual que sea cura, acróbata, que esté enamorado o que sea gay, lo quiero fuera de mi bodega ya!!”

    Andrés no pudo evitar soltar una carcajada, sin duda, era lo que pensaba el oficial.

    - Muchas gracias por todo Salomé – dijo el chico dándole un beso en la mejilla.

    - ¿Nos vamos? – le preguntó ella tendiéndole la mano, luego de guiñarle un ojo.

    - Nos vamos! – le respondió Andrés con una sonrisa en los labios.
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  2. Para Argen, que siempre nos regala un mundo maravilloso con las imágenes que crea para nosotras, espero que esto te guste


    Se movían despacio, intentando no hacer ruido porque como alguien se despertase todo su plan se iría al traste, no podían permitir que nadie supiese lo que iban a hacer si es que querían que todo les saliese bien, por eso estaban a las cuatro de la mañana recorriendo los pasillos como una versión moderna y mucho más silenciosa de Telma y Louise.

    Ainhoa tropezó y Vilma se giró mandándole guardar silencio con un dedo en los labios, no era posible que ella con cinco meses de embarazo fuese mucho más ágil que su amiga; esta la miró como disculpándose y siguieron avanzando hasta que llegaron a la bodega que estaban buscando, Noa sacó del bolsillo el juego de llaves que le había quitado a su padre del cajón del escritorio y fue probando hasta que dio con la que abría la puerta, una vez que estuvieron dentro se apresuró a cerrar y echar la llave por si a alguien se le ocurría bajar por allí, no era muy probable pero mejor prevenir que curar como decían por ahí.

    --- Noa, ¿a quien se le va a ocurrir bajar a estas horas?--- preguntó Vilma rodando los ojos.

    --- Nunca se sabe, ya nos estamos jugando bastante por estar aquí, así que mejor asegurarnos el que no nos pillen.

    --- Serás angustias...--- murmuró mientras avanzaba intentando dar con aquello que habían bajado a buscar.

    --- Aún por encima--- le murmuró en respuesta, Vilma se giró y volvió a la altura de su amiga para dejar un sonoro beso en su mejilla:

    --- Guapa, más que guapa, que no podría hacer esto sin tu ayuda.

    --- Serás pelota--- contestó Noa riendo --- aunque no se muy bien porque te estoy ayudando a hacer esto.

    --- Pues porque eres mi amiga, vaya pregunta.

    --- Eso lo sé, lo que no tengo claro es el porqué de que estemos haciéndolo.

    --- Es que no te lo he dicho--- respondió la rubia girándose y lanzándole una sonrisa de oreja a oreja.

    --- ¿No me digas? Intentaba averiguarlo--- respondió su amiga.

    --- Y ha sido un buen intento, eso te lo reconozco.

    --- Eres imposible--- comentó Noa --- Sherlock, aquí lo tienes--- dijo señalando una caja con la mano.


    Vilma se acercó desde el otro lado de la bodega y empezó a dar vueltas en torno a la caja intentando dar con la mejor manera de abrirla sin que se notase demasiado. Noa se apartó y volvió con un juego de palancas; Julia había tenido la idea de que se grabasen todos en vídeo para dejar testimonio de lo que estaban viviendo, de sus vidas, de todo lo que recordaban, de lo que quisiesen; aunque preferían no decirlo sabían que era muy posible que cuando llegasen a tierra algunos no siguiesen con vida, eso si conseguían llegar a tierra; el vídeo sería una manera de que más adelante los que llegasen supiesen lo que habían pasado sus antepasados, o una prueba de sus vidas si ninguno sobrevivía a aquel viaje y alguien encontraba el barco.

    Al principio había gente que no parecía muy dispuesta a hacerlo, pero al final y dejando claro que aquello no se abriría hasta dentro de muchos años todos habían acabando por dar el brazo a torcer, y cuando la grabación había finalizado el disco había sido guardado con un portátil en una de las cajas de seguridad en las que había estado el material científico. Nadie excepto el capitán y la doctora tenían la llave de aquella bodega lo que les aseguraba a todos que nadie tendría acceso al vídeo.

    Claro que no habían contado con la posibilidad de que Vilma se pusiese prácticamente histérica y le rogase una y otra vez a Ainhoa que la ayudase a entrar en la bodega para poder borrar su video, al principio no había ni querido oír hablar del tema, pero al ver el estado de nervios en el que se encontraba su amiga y tras asegurarle que lo único que quería era borrar su video había acabado por robar las llaves y bajar con ella para ayudarla, lo que todavía no sabía era que había dicho Vilma para necesitar borrarlo.

    --- Noa, se que me estoy pasando un huevo pero...¿te importaría grabarme una vez que borremos mi video?

    --- Claro que no--- contestó Ainhoa --- pero ¿para que quieres borrarte y grabarte de nuevo?

    Vilma sabía que después de todo lo que su amiga estaba haciendo por ella lo mínimo que le debía era una respuesta sincera, así que tomó aire y sin mirarla le respondió:

    --- Necesito borrar algo que dije, porque no puedo dejar que se vea, ni ahora, ni dentro de 20 años ni nunca, pero necesito grabarme porque...porque si no sobrevivo al parto quiero que el bebé tenga algo para recordarme.

    Ainhoa dejó caer la palanca y corrió a abrazar a su amiga:

    --- Vilma, no va a pasarte nada, aunque sea por que eres demasiado cabezota como para morirte; y si te pasase algo te prometo que el bebé te conocerá, ni Piti, ni Palomares ni yo permitiríamos que no llegase a conocerte; pero lo va a hacer de primera mano--- Vilma se sorbió las lágrimas para evitar echarse a llorar y le devolvió el abrazo a su amiga antes de contestarle:

    --- Vale, vale, pero ¿cómo era? Mejor prevenir que curar ¿no? Pues eso, yo solo hago lo que me dices que haga.

    --- ¿Ya te comenté que eras imposible verdad?--- preguntó Ainhoa volviendo a forcejear con la caja--- ¿al menos podré ver que es lo que quieres borrar?

    --- Ni de coña--- contestó Vilma tajante.

    --- Pero mujer, que yo no voy a decírselo a nadie.

    --- Si me fió, pero mejor nos evitamos el problema, no vayamos a liarla con los vídeos.

    --- Me lo merezco como pago a mis servicios--- siguió insistiendo Noa--- aunque sea la parte en la que cuentas maravillas sobre mi, ¿por qué hay una parte así verdad?

    --- Sí, y también una en la que comento que me enamoré de De la Cuadra--- bromeó Vilma--- olvídate, no vas a ver nada.

    --- Si total voy a grabarte, es lo mismo.

    --- Que no; vas a ver lo que digo, no lo que he dicho.

    --- De acuerdo, de acuerdo, pero esta te la cobro--- dijo Ainhoa zanjando la discusión a la vez que la caja cedía por fin.

    Sacaron el material de dentro y lo montaron con cuidado, una vez que tuvieron todo preparado se sentaron en el suelo frente al ordenador y metieron el disco dentro, Vilma le bajó el volumen por si acaso el vídeo empezaba a reproducirse sin avisar antes, ya que por nada del mundo quería escuchar aquello que sus compañeros habían dicho dando por supuesto que nadie lo escucharía hasta al menos 25 años después.

    Se encontraron con que el archivo estaba dividido por carpetas, cada una de ellas tenía el nombre de un miembro de la tripulación lo que les haría aquello más fácil y así no correrían el riesgo de estropear algo. Vilma marcó su archivo y en ese momento Ainhoa hizo que diese un bote hablando justo en su oído:

    --- ¿Estás segura?

    --- ¡Joder Noa! Que me infartas. Sí, estoy segura, esto no puede verlo nadie, jamás de los jamases.

    --- Pero si lo has dicho será por algo.

    --- Porque estaba tonta --- fue la respuesta que obtuvo.

    --- Vilma, en serio --- el tono de Ainhoa se puso serio --- ese vídeo iba de abrirse, de contar tu experiencia, de decir todo aquello que te guardabas dentro y que no querrías que quedase en el olvido para siempre; lo que esté ahí grabado será algo que hayas dicho desde el corazón y esa es la Vilma que tú hijo tiene derecho a ver dentro de muchos años en ese vídeo. Y me refiero a verlo contigo al lado mientras te recrimina que le prohíbas decir tacos ya que seguramente habrás soltado unos cuantos.

    --- Noa--- Vilma la miró a los ojos y la cogió de la mano intentado que entendiese la magnitud de lo que le estaba diciendo --- no puedo dejar ese video ahí ¿vale? Si lo dejo ahí aunque se abrá dentro de 25 años puedo hacerle mucho daño a alguien, y de hecho, tú y yo estamos aquí, alguien más puede hacerlo y no puedo permitirme que se sepa.

    --- Está bien, lo siento--- le respondió apretando la mano que le había dado --- borremos ese video.


    En ese momento escucharon un ruido que venía de los pasillos y Noa se apresuró a apagar las luces para que no las descubriesen, Vilma bajó la pantalla del ordenador lo suficiente como para que la luz no se filtrase al otro lado del ojo de buey y las dos se quedaron muy quietas esperando a que quien fuese que estaba dando vueltas a aquellas horas se fuese de allí; pasaron unos cuantos minutos hasta que por fin el ruido de los pasos se alejó.

    --- Menos mal--- susurró Vilma cabreada --- ¿qué pasa? ¿tenemos todos insomnio?

    --- Eso parece, mejor dejo la luz apagada, por si vuelven.

    --- Mejor será --- dijo la rubia mientras se sentaba teniendo cuidado ya que sus movimientos empezaban a ralentizarse con el embarazo, Noa le extendió un brazo para ayudarla y con el otro subió de nuevo la tapa del ordenador y sin querer le dio al botón que mantenía el volumen anulado haciendo que la voz de su amiga sonase en la bodega.

    --- Lo siento, lo siento, debimos de darle antes sin querer--- mientras hablaba se apresuró a ayudarla para poder volver sus manos al teclado pero no fue lo suficientemente rápida y la Vilma que las miraba desde la pantalla del ordenador y que estaba ya a mitad de discurso dijo algo que le llamó la atención:

    Otra persona que siempre tendrás ahí, es tu tía Noa, que espero sinceramente te haya dado muchos primos y primas con los que jugar y espero de corazón que sus apellidos sean Garmendia Montero, porque no se exactamente que le está pasando ahora a tu tía, pero espero poder llegar a ayudarla para solucionarlo, porque se merece ser feliz, y su felicidad es Ulises, pero bueno, eso no es un tema para hablar ahora

    Vilma presionó el botón para parar la grabación y miró a su amiga:

    --- Noa, lo siento mucho, se que...

    --- No --- la interrumpió esta--- ahora no puedo decirte más y por favor no me preguntes, pero yo también espero darle un par de primos con esos apellidos.

    La rubia vio como era su amiga la que ahora contenía las lágrimas y sin querer hacerle más daño se limitó a darle un beso en la mejilla de nuevo y a rodearla con un brazo.

    --- Distraéme, por favor --- le pidió --- cuéntame algo, lo que sea.

    --- Mañana voy a decirle a Piti que lo quiero a él, ya lleva demasiado meses esperando--- soltó Vilma a la desesperada intentando que Noa dejase de pensar en Ulises.

    --- ¿Qué vas a hacer el qué? --- preguntó Noa casi gritando, definitivamente aquello había conseguido distraerla, volvió a oírse algo y las dos giraron su cabeza instintivamente.

    --- ¿Pero se puede saber quien narices anda dando vueltas?--- preguntó Vilma mientras se levantaba para acercarse a la puerta e intentar ver algo. Cuando llegó vio una sombra que se perdía ya escaleras arriba así que volvió junto a su amiga --- bórralo anda--- le pidió mientras volvía a sentarse. Ainhoa asintió pero en vez de cerrar el video le subió la voz sin querer.

    --- Definitivamente no se como controlaste el barco aquel día--- siseó Vilma --- eres nefasta.

    Su amiga se encogió de hombros e iba a hablar cuando la Vilma de la pantalla volvió a llamar su atención:


    Aunque si tengo que darte un consejo nunca te enamores de un cura, jamás, o no...hazlo, porque a mi es lo mejor que me ha pasado nunca”

    Antes de que a su yo del pasado le diese tiempo a decir algo más Vilma presiono el botón que hacía que el disco saliese del ordenador:

    --- Joder--- murmuró cogiéndolo con las dos manos, como si el ocultarlo de la vista de Noa fuese a hacer que esta olvidase lo que acababa de oír.

    --- ¿Lo mejor que te ha pasado es enamorarte de Palomares? --- le preguntó atónita --- ¿Lo mejor que te ha pasado es enamorarte de Palomares pero vas a decirle a Piti que lo quieres? ¿Estás tonta?

    --- No, soy consecuente --- le dijo toda llena de razón --- el es cura, yo estoy embarazada, él es solo un amigo, yo lo quería como algo más, pero ya no.

    --- Vilma, esto lo grabaste ayer. Ayer. Tú, doña no me precipito, y ahora tengo que creerme que de ayer a hoy has dejado de sentirlo.

    --- Tú hiciste lo mismo, así que no me digas que no puede ser--- sabía que aquello había sido un golpe bajo y que le había hecho mucho daño a su amiga, pero se sentía acorralada y necesitaba dejar aquel tema. Vio como Ainhoa se levantaba y tuvo miedo de que se fuese de allí enfadada pero lo que hizo fue acercarse a ella y sacarle el disco de las manos.

    --- Sí, yo lo hice, por eso sé que es imposible --- le dijo volviendo a su posición anterior y devolviendo el cd al interior del ordenador.

    --- ¿Qué haces? --- preguntó Vilma nerviosa.

    --- Ver si hay alguna manera de evitar que te jodas la vida --- con eso Ainhoa se calló y buscó el archivo de Palomares, ignoró las protestas de Vilma y lo abrió; su amiga se apartó hasta llegar a la otra punta de la bodega diciendo que aquello no estaba bien y que no deberían estar escuchando aquello con las manos en los oídos consiguiendo así no distinguir las palabras que Palomares había dejado grabadas para la posteridad ya que el sonido no era muy alto; la hija del capitán la ignoró y fue saltando partes del vídeo hasta que llegó a una que pareció interesarle, lo rebobinó y lo paró mientras se giraba hacia su amiga:

    --- Escucha eso, luego cabréate conmigo, dime que tengo menos moral que Estela, lo que te de la gana, pero escucha eso.

    Escuchando el tono de voz con el que se dirigía a ella la rubia no tuvo más remedio que acercarse un poco más y dejar caer las manos, además no podía negar que quería escuchar aquello que Ainhoa creía tan importante; al ver que Vilma consentía en escuchar su amiga le dio de nuevo al botón para ponerlo en marcha.


    Y ahora hablemos de tu madre; es la mujer más maravillosa del mundo, lo único bueno que ha traído consigo el fin del mundo es la oportunidad de compartir la vida con ella. Es una mujer extraordinaria, cuando me subí a este barco esperaba vivir una aventura, no tan grande como en la que todos hemos acabado envueltos pero si una aventura de verdad; esperaba conocerme más a mi mismo, adquirir más experiencia, hacer buenos amigos, pero jamás me había imaginado que iba a encontrar el amor. Eso es lo que tu madre ha significado para mi, conocer el amor verdadero.

    Seguramente cuando veas esto te extrañará porque tú tienes un padre maravilloso que no soy yo, pero no he podido evitarlo, me he enamorado de tu madre y también de ti como si tuviese el derecho a hacerlo, y realmente no lo tengo, por eso lo mantengo en silencio. Pero que no lo diga no significa que lo haga con el fin de olvidarla, sé que eso es algo que jamás podré hacer. Y para ser completamente sinceros, no quiero hacerlo; puede que vaya a contentarme con estar en un segundo plano, con ser su amigo, su confidente, tu tío favorito en vez del amor, la pareja y el padre que querría ser, pero no voy a renunciar al sentimiento; ya es tan parte de mi, la tengo clavada tan adentro que sería como renunciar a una parte de mi mismo.

    Lo siento, no quería extenderme tanto en eso, supongo que no será cómodo escucharlo, pero cuando veas esto serás lo bastante mayor como para entenderlo creo, conocerás perfectamente a tu madre y entenderás que me haya sido imposible no enamorarme de ella.

    Pero lo que yo quería decirte con todo esto es que puede que cuando estés viendo este vídeo el mundo haya cambiado por completo, y no se parezca en nada en absoluto al que yo conocí, pero de lo que estoy seguro es que de el motor que lo seguirá moviendo es el amor. El amor es lo que nos mantiene vivos a nosotros ahora, porque si no nos lanzaríamos unos sobre otros dejando que primase sobre lo demás el instinto de supervivencia; el amor que tu madre te tiene es lo logró que se levantase después del golpe que supuso para todos el accidente del acelerador, porque tú le importaste más que nada; el amor que yo siento por ella es lo que ha evitado que me volviese loco en esta situación, incluso cuando no podía ni sospechar que era eso lo que sentía por ella. El amor que alguien a quien yo quiero como un hermano siente por ella es lo que hace que pueda retirarme tranquilo, porque sé que la amará suficiente por los dos, y a ti también. Yo soy cura, no tengo permitido quererla pero lo hago, y por eso mismo voy a dejar que la quiera quien debe.

    Todo eso es lo que hace el amor, por eso te digo que es el motor que mueve el mundo; así que si voy a decirte algo con lo que te vayas a quedar que sea esto: quiero que seas feliz, que te enamores, que vivas, porque el sentimiento de amar a alguien es lo más grande que uno puede tener, y yo había renunciado a ello, gracias a Dios tu madre apareció y lo solucionó; no te lo niegues nunca, porque te estarás negando a vivir.

    Ah, una cosa más, este de aquí eres tú, supongo que te hará ilusión ver una ecografía que te enseñe como eras cuando todos estábamos grabando estas palabras, y con la mano en esta ecografía tu madre me hizo jurarle que te cuidaría y que procuraría que no la olvidases si ella nos faltaba, aunque yo estoy seguro de que no será así; tú y yo sabemos que es una mujer demasiado fuerte.

    Y ahora lo dejo ya, que seguramente tu padre y tu madre tengan que decirte cosas maravillosas y yo estoy robándoles su tiempo, te quiero muchísimo, pero supongo que eso es algo que ya sabrás”


    Cuando el vídeo se paró Vilma se dio cuenta de que estaba llorando, las lágrimas caían por su cara unas detrás de otras desde hacia un buen rato; Palomares le había hablado a su hijo, le había dedicado aquellas palabras preciosas y eso era una pequeña parte, porque parecía que llevaba un buen rato hablándole en el vídeo, pero no le hacía falta oír más, además aquello formaba parte de una conversación privada entre ellos. Palomares la quería, estaba enamorado de ella y parecía pensar que ella a él no, pero Palomares la quería; el beso había sido algo, las pajaritas habían sido algo, no se sentía solo como su amigo, la quería. Decían que una imagen valía más que mil palabras y ella lo tenía todo, aquel discurso salido del corazón y la imagen de Andrés sosteniendo la ecografía de su hijo, hablando de ella con aquella mirada tranquila y serena que la enamoraba.

    Después del accidente el tema de su complicado triángulo amoroso había quedado aparcado, ella había evitado por completo hablarlo con Piti y había asumido que si Palomares no lo hablaba con ella era por sus mismas razones; ella no sabía como decirle a Piti que no y Andrés no sabía como decírselo a ella, pero por lo visto estaba más que equivocada.

    Se llevó la mano a la tripa y dijo en voz alta:

    --- Me quiere.

    --- Sí, te quiere --- habló Ainhoa de nuevo haciendo que recordase que no estaba sola en la bodega --- así que hazme el favor y no hagas lo mismo que yo, ya nos llega con un corazón roto.

    Las palabras de su amiga le dieron en que pensar y asintió con la cabeza:

    --- Vamos a recoger y a la cama, que es muy tarde y puede que pronto se levante alguien.

    --- ¿Y tu vídeo?

    --- Ya vendremos mañana.

    Después de haber recogido todo y haberse asegurado de que su paso por allí era imposible de detectar volvieron a su camarote. Vilma seguía pensando en todo lo que Andrés le había dicho a su bebé, no entendía como habían llegado a ese punto pero tampoco le importaba, lo único que parecía tener importancia ahora eran sus palabras; sus palabras y el hecho de que la ecografía que creía pérdida no lo estaba en absoluto, estaba a punto de llegar a la puerta cuando una frase resonó en su cabeza “no te lo niegues nunca, porque te estarás negando a vivir”, se paró en seco y le dijo a Noa:

    --- Voy a...

    --- Vete --- interfirió su amiga--- no te dejes perderlo --- añadió decidida pero con la mirada triste, Vilma sabía que tenía que hablar con ella, conseguir devolverle de alguna manera todo lo Noa había hecho esa noche, pero tendría que empezar a pensarlo mañana porque en ese momento sus pies ya estaban camino del camarote de los chicos. Estaba intentando abrir la puerta sin hacer mucho alboroto y escuchó unos pasos que venían del baño, se giró y lo vio venir; estaba medio adormilado, con el pelo revuelto y el pijama arrugado, estaba claro que se había despertado para ir al baño, cuando la vio en su puerta los ojos se le abrieron de golpe y pareció despejar un poco.

    --- Vilma--- le dijo mientras se acercaba a ella --- ¿te encuentras bien? ¿necesitáis algo?

    --- Calla --- le dijo tapándole la boca con su mano --- yo soy de esas que suelen meter la pata y cagarla, y hoy he hecho algo que no debía pero no voy a pedirte perdón por ello --- la cara de Andrés delataba que estaba completamente perdido --- Noa y yo bajamos a las bodegas.

    --- ¿Erais vosotras? --- habló él a través de su mano.

    --- ¿Fuiste tú el que hizo ruido? Casi nos matas del susto.

    --- Lo siento, estaba intentando encontrar algo más de leche para el bebé, pero no encontré nada y como escuché ruido me volví a la cama--- confesó él sin darse cuenta debido a la falta de claridad.

    --- ¿Estabas buscando leche?--- preguntó ella con una sonrisa, Andrés despejó del todo al darse cuenta de lo que había dicho y enrojeció esperando la reprimenda pero lejos de eso la sonrisa de Vilma se hizo más grande aún--- Bueno, lo que yo quería decirte es que Noa y yo bajamos a borrar mi video, porque decía cosas que pensaba que jamás querría que nadie escuchase pero al final no ha sido así. El caso es que se que no debería, pero he visto tu conversación padre-hijo y no podía aguantar un momento sin decirte que tú eres el motor que mueve mi mundo.

    Los ojos de Andrés se abrieron como platos al comprender lo que le estaba diciendo; había visto su vídeo, sintió que iba a morir de vergüenza cuando cayó en la cuenta de como se había referido a él, lo había llamado conversación padre-hijo, le había dicho que él era el motor que movía su mundo. Vilma pudo ver como la compresión se iba haciendo un hueco en el cerebro de Andrés y lo confirmó cuando vio una sonrisa aparecer en su cara.

    --- Entonces ¿qué me dices? Yo te permito quererme, y no querría renunciar, porque me han dicho que renunciar al amor es renunciar a la vida.

    Andrés no le contestó, apartó la mano que ella aún mantenía en su boca y entrelazó sus dedos para al final dejarla caer, llevó esa misma mano a su cara y la izquierda a su cintura, acarició su barriga durante un segundo pero dejó que la mano resbalase hasta su espalda, la miró a los ojos y sin borrar la sonrisa de su cara se inclinó y la besó. Su primer beso en el comedor había sido lo mejor de su vida hasta aquel momento, aquella vez se había apartado asustado y avergonzado por dejarse llevar, pero ahora no habría nada que consiguiese separarlo de ella, Vilma llevó las manos a su cuello y profundizó el beso; él se separó de ella durante un segundo, antes de volver a dejar que bajase su cabeza al encuentro de la suya, dispuesto a estar allí perdiéndose en ella hasta que saliese el sol, para decirle algo que hizo que Vilma riese antes de besarlo de nuevo:

    --- Me han enseñado a predicar con el ejemplo.

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  3. Para Ana, porque sin ella no seríamos ni la sombra de lo que somos, hay personas fundamentales, y ella lo es, sé que para mi y para todas


    Si alguien le hubiera dicho que él habría llegado a estar viviendo el momento que ahora vivía se habría reído en la cara de aquel que se lo hubiera dicho; él casándose, la frase de por si ya no tenía sentido, pero él queriendo casarse, intentando contener los nervios porque lo único que quería era salir allí que alguien dijese lo de: yo os declaro marido y mujer y besarla, besarla como si fuese la primera y la última vez, con los nervios del primer beso y la emoción como si fuese el ultimo; eso tenía todavía menos sentido.

    Era lo que quería, estaba seguro, porque se había enamorado de ella, irremediablemente, irrevocablemente, en contra de lo que siempre había pensando y jurado. Allí estaba, a menos de quince minutos de casarse con la que sabía que era la mujer de su vida, y a la mierda el fin del mundo, todo su mundo era ella; si el mundo había tenido que acabar para que ellos se encontrasen no le parecía un mal trato, podía sonar exagerado, ridículo, tonto incluso, pero era verdad, por primera vez en su vida era feliz, ella lo hacía feliz, y le daba igual todo lo demás, lo que la gente pensase, lo que dijesen, ciertas miradas que decían claramente: lo vuestro es un error, tú no puedes quererla.

    La gente no sabía nada, la gente no entendía lo que ella le había dado a su vida, su vida tenía sentido por ella, vivía por ella y aunque la gente pensase que él no sabía lo que era el amor sí que lo sabía, ella había acabado de explicarle lo que significaba esa palabra.

    Escuchó un golpe en la puerta y se giró para ver como Palomares entraba a la habitación con David en brazos:

    --- ¿Nervioso?--- preguntó su amigo con una sonrisa intentando sostener al niño que había empezado a andar no hacía mucho y quería bajarse de sus brazos para corretear por la habitación.

    --- Acojonado--- contestó Piti con un sonrisa nerviosa a la vez que revolvía el pelo del niño --- al menos se que no puede darse a la fuga, como no se escape a remo lo lleva jodido--- intentó que la broma sonase como siempre pero la voz lo traicionó, la verdad es que estaba nervioso, muy nervioso, él estaba completamente seguro de lo que sentía por ella, pero ¿y ella? Si ella se lo pensaba mejor en el último minuto no sabría como podría seguir adelante, antes de que sus pensamiento pudiesen seguir por esa Palomares habló de nuevo evitando que siguiese torturándose:

    --- Piti, tranquilo; te quiere, quiere casarse contigo--- vió como su amigo se agachaba para dejar al niño en la cama entretenido con un juguete que tenía allí y se volvía hacia él agarrándolo por los hombros--- mira desde el principio de este viaje hemos pasado muchas cosas juntos, buenas y malas--- Piti sonrió sabiendo a todo lo que su amigo se refería--- y mira como hemos acabado, ¿en algún momento pensaste que sería así? Estas cosas no se planean, no puedes racionalizarnas ni pensarlas, así que no lo hagas; tú la quieres y ella te quiere, eso es todo lo que importa. Va a estar ahí porque es dónde quiere estar, quiere compartir su vida contigo y eso oficialmente empieza hoy aunque ya lleveis más tiempo haciéndolo; hoy es un paso más, pero te quiere; si aguantó hasta ahora no creo que vaya a fugarse el día de la boda--- lo último lo añadió bromeando, intentando aliviar un poco la emoción que se había acumulado en la habitación--- veo como la miras, y como te mira ella, estás tonto por ella y te lo digo de verdad, ella siente lo mismo por ti.

    --- ¿Cómo la miro?

    --- Cómo si fuese lo único que quieres seguir mirando el resto de tu vida.

    --- Gracias tío--- Piti le sonrió y lo abrazó, durante mucho tiempo Piti no había logrado sobreponerse a la pérdida de su hermano y el mundo le había compensando poniendo a Andrés en su camino; realmente era como su hermano mayor, siempre estaba allí para él, era la voz de su conciencia, su apoyo, su amigo, no dudaba cuando tenía que echarle la bronca por algo pero era el primero en estar a su lado cuando las cosas iban mal; incluso en su peor momento había estado con él, practicamente no se hablaban cuando a él lo había paralizado la mierda de pececillo venenoso y Palomares no se había separado de su lado en la enfermería y no había sido una experiencia agradable, y desde luego tampoco había sido higiénica pero él no se había movido de su lado. Y ahora allí estaban después de toda la bronca, todas las discusiones, los gritos, estaba allí con él como siempre había estado, calmándolo antes de su gran momento, dándole su bendición; definitivamente el fin del mundo no había estado tan mal para él, habían pérdido la tierra sí, pero él había ganado una familia. Palomares le devolvió el abrazo sin necesidad de decir nada, sabía de sobra lo que significaba para Piti y viceversa, y sabía que se pondría nervioso en el último minuto, por eso había abandonado su puesto y había ido a hablar con él una última vez, en ese momento David balbuceó desde la cama y los dos se giraron hacia el niño.

    --- Ven conmigo enano--- dijo Piti cogiéndolo en brazos--- dame un abrazo tú para acabar de echarle cojones.

    --- ¡Piti!--- protestó su amigo entre risas.

    --- Mierda...ups...bueno, para acabar de darme valor.

    --- No te hace falta, el valor lo tienes de sobra porque teneis algo más importante, el amor.

    --- Siempre se saca alguna frase así de la manga--- le dijo al niño que reía entre sus brazos ante las muecas que le hacía--- ¿a que molan?

    --- Tú no cambias--- fue la respuesta de Andrés mientras negaba con la cabeza.

    --- Una cosa es que me case y la otra que me amuerme...tío faltan cinco minutos--- dijo sobresaltándose al mirar el reloj; Palomares rió de nuevo y cogió al niño de sus brazos:

    --- Nosotros nos vamos ya, que no pueden empezar sin nosotros, tú ponte bien la corbata y sube, que el novio no puede llegar más tarde que la novia, y si te pueden los nervios yo te soplo--- Piti le dio un beso al niño y se acercó corriendo al espejo a colocarse la corbata, cuando la puerta iba a cerrarse se giró y habló tragándose todo el orgullo de macho que siempre llevaba por bandera:

    --- Tío...que...te quiero un huevo ¿vale?--- Palomares le sonrió, una sonrisa sincera, con cariño y justo antes de tirar del pomo le dijo:

    --- Es que soy irresistible.

    --- ¡¡Pasas mucho tiempo conmigo!! --- fueron las últimas palabras que Andrés escuchó del novio antes de subir al comedor.


    Por fin había llegado el momento, allí estaba, de pie ante el altar, improvisado pero altar, el capitán del otro lado de la mesa preparado para oficiar la ceremonia y Andrés a su lado, dónde tenía que estar, en su sitio, como su padrino; Ainhoa llegó y se pusó en su lugar en la primera fila y asintió con la cabeza; Burbuja que estaba al fondo apretó un botón y la música empezó a sonar.

    --- Acuérdate de respirar--- le susurró Andrés.

    --- Respirar sí, respirar--- murmuró en respuesta.

    Los primeros en aparecer fueron Valeria y David, la niña ayudaba al pequeño a avanzar lentamente y cada uno llevaba uno de los anillos que habían logrado encontrar para la ocasión, no pudo evitar que una sonrisa al ver a su enano vestido de aquella guisa, antes no se había fijado en el pequeño traje que suponía que Salomé había hecho para él y que había conseguido no arrugar demasiado, avanzaba poco a poco, mordiéndose la lengua en señal de concentración y sus esfuerzos dieron sus frutos porque llegó hasta ellos sin tropezar ni una sola vez; Valeria se pusó junto a Ainhoa y Andrés se agachó para coger a David en brazos:

    --- Bien hecho pequeño--- escuchó que le decía y vió de refilón como cogía el anillo para evitar que el niño lo tirase, o peor, se lo tragase como ya había pasado una vez con una canica; todavía recordaba los gritos de Vilma, no pudo evitar una risa al recordar aquello y bajó la cabeza para tranquilizarse, cuando levantó la vista vió que ella ya había empezado a avanzar hacia ellos.

    Vilma estaba preciosa, no podía fijarse en ningún detalle pero lo que tenía claro es que resplandecía, avanzando hacía al altar con su barriga más que prominente pero preciosa igualmente y regalándole una sonrisa radiante, una sonrisa que le daba confianza, ella lo conocía como nadie y le guiñó un ojo mientras avanzaba consiguiendo que sonriese y se relajase, llegó a su lado y apretó su brazo, sin decirle nada más le dió un beso en la mejilla y se pusó al lado de Andrés, que la rodeó con el brazo libre dejando su mano en su barriga y le susurró antes de dejar un beso en su cabeza:

    --- Estás preciosa --- Vilma entrelazó su mano con la de él y Piti no pudo evitar sonreírles , ellos eran su familia, Vilma, Andrés, David y lo que fuera que viniese, que Vilma aseguraba que debía ser niña para compensar el número; pensó en todo lo que habían pasado los tres y su sonrisa se hizo aún más grande, puede que la amistad de otros no hubiese sobrevivido a semejante triángulo amoroso pero la de ellos sí, porque era mucho más, y eso había logrado que hoy estuviesen allí a su lado, en el día más importante de su vida; Andrés hizo una señal con la cabeza y Piti giró y se olvidó de ellos por completo sabiendo lo que iba a pasar ahora, no pudo evitar temblar en anticipación y escuchó a Vilma decirle:

    --- Venga poeta del morse, que no se diga --- con eso se relajó de nuevo y justo en ese momento apareció ella y nada más verla se quedó sin palabras; allí estaba caminando hacia él vestida de princesa y con aquella sonrisa que lo hacía sentirse una niña con las sonrisas temblorosas, aquella sonrisa que le había arreglado el corazón roto, aquella sonrisa que no cambiaba por ninguna, se había enamorado de Vilma sí, pero el amor de verdad había llegado a él con Ana.

    Estela, Vilma, Julia, Dulce...había hecho mucho el idiota, y en ocasiones había llegado a ser un verdadero cabrón con Ana, cuando la conoció inmediatamente se hicieron amigos, pero ella había pegado los platos rotos de otros en demasiadas ocasiones y lo peor había sido cuando se había negado a reconocer que estaba enamorado de ella, se había pasado mucho con ella, la había hecho llorar en demasiadas ocasiones y todo por egoísmo; Ana le había dicho muchas veces que lo único que ella quería era saber que sentía, porque si realmente ella era un juego más no iba a haber juego, que podría ser una amiga o algo más, pero que no iba a ser Estela. Cuantas broncas...cuantas discusiones...pero había sido Ana quien había curado su corazón roto, Ana lo había hecho creer en las historias de amor, Ana era la horma de su zapato; no había dejado que jugase con ella y aunque había hecho lo imposible por evitarlo se había enamorado a más no poder de ella.

    Todavía no podía creerse que le hubiese dicho que sí, menos aún que no se estuviese arrepintiendo de estar a punto de unir su vida a un idiota como él, su cabeza empezó a ir a mil por hora de nuevo pero entonces ella lo miró y Piti no pudo pensar en nada más que en ella.

    Ella y la manera en que lo hacía sentirse con tan sólo mirarlo, lo hacía como si no quisiese apartar la vista de él, Andrés tenía razón, él podría pasarse el resto de su vida tan sólo mirando a los ojos de Ana; cuando faltaba menos para que llegase sintió como su corazón se aceleraba hasta casi salírsele del pecho y recordó las palabras de Vilma cuando había bajado a hablar con él "¿Qué cómo me sentí cuando nos casamos? Pues no se como explicártelo tío... ¿sabes esa sensación cuando el corazón va a salirte por la boca y no das respirado pero sientes que si dejas de mirarlo entonces será cuando se te acabe el aire? No se, cuando me mira me corta la respiración y me da la vida y a veces no puedo evitar sonrojarme porque me hace sentir tanto que me desborda; así más o menos fue como me sentí; pero no era por la boda, era por él". Piti había entendido a Vilma a la perfección, el amor entre Andrés y Vilma se palpaba, se sentía, muchas veces los había envidiado por tener eso, era algo contra lo que él no había podido luchar, era imposible; pero ya le daba igual, porque él lo había encontrado, estaba seguro y ahora había acabado de confirmárselo a si mismo. Podía ser una cafre para muchas cosas y no fijarse en los pequeños detalles, pero ahora mismo no podría apartar los ojos de Ana aunque quisiese, por fin sentía lo que Andrés decía que sentía cuando miraba a Vilma y cuando vió a Ana sonrojarse ante su mirada y sonreírle más aún no solo entendió lo que Vilma le había dicho, ahora lo sentía, y sabía que Ana también, ya no tenía miedo a perderla.

    Faltaban dos pasos para que llegase cuando no pudo contenerse y se adelantó y la besó, Ana le devolvió el beso, dándole igual empezar por el final, echó las manos a su cuello flores incluídas y se besaron dándose todo en mitad del comedor, las risas de la gente inundaron el barco y Montero carraspeó para hacerse notar:

    --- Eso viene dentro de un rato.

    --- Lo siento--- dijo la novia tirando de la mano de Piti para acercarse a la mesa que servía de altar.

    --- Sí, yo también pero es que...estás preciosa, no hay quien se resista--- Piti seguía mirándola aunque su frase había sido para excusarse con el Capitán, ahora todo tenía sentido, mirarla era respirar, mirarla era ver su razón de vivir.


    Nota de la autora: se que este fic no está completamente centrado en los Vilmares, pero su amor es el telón de fondo en el que está construido y necesitaba escribirlo así para que fuera realmente un regalo especial para la persona a la que va dedicado; espero que no os haya importado demasiado. ^^

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  4. Para Argenya, porque sabe, que siempre tendrá un lugar en mi corazón.

    What have I done?
    I wish I could run,
    away from this ship going under


    ¿Qué había hecho? ¿La había besado? Había besado a una mujer.
    Después de tantos años, cuando ya creía que el corazón no le mostraba ese tipo de sentimientos. Después de tanto tiempo, se dejaba llevar por sus emociones. Pero, ¿adonde lo llevaban?
    Deseaba poder escapar, salir de ese barco, volver a ser el que era, pero eso ya no era posible. Porque en el mundo ya no había nada más. Nada más que ella.

    Just trying to help
    Hurt everyone else
    Now I feel the weight of the world is on my shoulders


    Tratando de ayudarla, tratando de conseguir que ella fuese feliz, había descuidado a los demás. Había sentido como todo el mundo iba abandonando su fe. Todos se olvidaban de lo realmente importante. Él mismo se estaba olvidando. Ahora, sentía realmente que el peso del mundo sobre sus hombros.

    What can you do when your good isn’t good enough
    And all that you touch tumbles down?


    ¿Que podría hacer para lograrlo?, ¿que podría hacer para volver a Dios, si ni él mismo podía reconocerse? Todo lo que pretendía, todo lo que intentaba hacer, para nada servía, porque todo le hacía pensar en ella.

    Cause my best intentions
    Keep making a mess of things,
    I just wanna fix it somehow


    ¿Cómo arreglarlo? Si eso era imposible… Arreglarlo, significaba olvidarla.

    But how many times will it take?
    Oh, how many times will it take for me to get it right, to get it right?


    Olvidarla.
    ¿Cuánto le llevaría? ¿Cuánto le llevaría arrancarla de su mente y de su corazón? ¿Acaso podría?

    Can I start again, with my faith shaken?
    Cause I can’t go back and undo this


    ¿Podría empezar otra vez? ¿Podría volver a sentir esa fe? Después de dejar de amarla, ¿Podría realmente ayudar a la gente?

    I just have to stay and face mistakes,
    But if I get stronger and wiser, I’ll get through this


    Eso es lo que debía hacer, si. Enfrentaría sus errores, sus sentimientos. Podría superarlo.

    What can you do when you’re good isn’t good enough?
    And all that you touch tumbles down?
    Cause my best intentions keep making a mess of things,
    I just wanna fix it somehow
    But how many times will it take?
    Oh, how many times will it take for me to get it right?


    Si, debía superarlo. Debía olvidarla. Pero, que hacer, si no podía conseguilo. ¿Cuánto tiempo le llevaría? ¿Cuánto le costaría arrancarla de sus pensamientos, para poder hacer lo correcto? Porque él la ama, realmente la ama, aunque ella no lo sepa.

    So I throw up my fists, throw a punch in the air,
    And accept the truth that sometimes life isn’t fair!


    Porque no comprendía como Él había podido ponerla en su camino. ¿Acaso debía seguirlo? ¿Acaso era ese el camino correcto? Después de tanto tiempo… la vida no era justa. No con él.

    Yeah, I’ll send down a wish.
    Yeah, I’ll send up a prayer
    And then finally someone will see how much I care


    Porque comprende que no puede olvidarla, no podría separarse de ella por mucho que lo intentase. Por eso, le pide a Él que lo ayude, porque quiere hacer lo correcto, pero no puede. A pesar de todo.

    “Padre, te ruego que no me abandones, ayúdame”

    What can you do when you’re good isn’t good enough?
    And all that you touch tumbles down?
    Cause my best intentions keep making a mess of things,
    I just wanna fix it somehow
    But how many times will it take?
    Oh, how many times will it take for me to get it right?


    ¿Qué hacer, cuando no es fácil olvidarla? ¿Qué podría hacer para reconducir su camino? Él sólo desea arreglarlo, hacer lo correcto, pero, ¿Cuánto tiempo le llevará? ¿Cuánto? Dios mio, ¿cuánto soportará hasta arrancarla completamente de su corazón? Para poder hacer lo correcto, para poder hacerlo bien.
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