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  1. El valor de un nombre

    miércoles, 23 de febrero de 2011

    Vilma se removía inquieta en la camilla, estaba nerviosa, pero más que nerviosa, ansiosa; era la primera vez que estaba tumbada en esa camilla y no era por enfermedad, sentía ganas de ponerse a saltar, pero no era lo más recomendable con 31 semanas de embarazo; así que se limitaba a lo que ella creía era estar tranquila y calmada esperando por Julia para su ecografía, pero descubrió que estaba equivocada:
    --- Nena, como sigas moviéndote vas a conseguir caerte y además estás poniendo la sábana perdida---comento Palomares divertido. Vilma se fijó en que había subido los pies a la camilla y que su golpeteo con el pie había conseguido mancharla y sacarla de su sitio, por no hablar de que estaba cogida a su mano con una fuerza innecesaria.
    --- Perdón--- dijo con una sonrisa como la de los niños cuando acababan de romper un jarrón, bajó los pies pero no solto su mano--- Es que estoy demasiado nerviosa, nos van a decir si es niño o niña, ¡ya vamos a saber qué es!
    --- ¿Estás segura de querer saberlo?
    --- Sí, sí, quiero saberlo.
    --- Vale--- contestó él dándole un beso en la mano que descansaba entre las suyas y sonriendole.

    A Vilma no le extrañaba que le preguntase, había cambiado de idea como unas 7 veces en 3 semanas y cada vez había defendido su decisión con total seguridad, llegándo a gritarle cuando él le había llevado la contratia sin saber de su cambio de decisión, pero que narices, ¡eran las hormonas no era su culpa! Y ahora lo había decidido, tranquila y en sus cabales quería saber si su hijo era un niño o una niña, tenía una gran lista de nombres que tenía que reducir como fuese y centrarse, porque además para niña lo tenía claro, la noche anterior lo había decidido, pero los de niño...más les valía ir pensando un nombre y rápido.
    Así que siguió con sus cábalas, un nombre era importante, era algo que te acompañaba toda tu vida; miró a Andrés que aunque intentaba mantenerla tranquila estaba tan emocionado como ella, le acariciaba la mano y sonreía, pero también estaba golpeando el suelo con los pies y cuando no estaba mirándola a ella estaba girado intentando ver si Julia se acercaba por el pasillo. No pudo evitar sonreír ante la escena y dar gracias por la suerte que había tenido de encontrarlo, y de que él la eligiese a ella por encima de todo; pensaba que nunca sería feliz y ahora allí estaban a punto de empezar una familia, Andrés, ella, y su pequeño anónimo o su pequeña...y de pronto cayó en la cuenta, ¡no le había comentado lo del nombre de la niña! Se le había ocurrido por algo que él había dicho justo antes de quedarse dormido y justo después de su epifanía se había dormido ella también, y a la hora del desayuno estaba demasiado ocupada para acordarse, ¿como podía tener tan poca cabeza? Porque si a él no le gustaba tendrían que pensar otra vez, aunque siempre podía usar la baza de la embarazada y darle pena...

    --- Andrés...
    --- Dime--- estaba mirando por la ventana de la enfermería pero al escuchar como lo llamaba giró la cabeza de golpe--- ¿estás bien? ¿Prefieres sentarte mientras esperamos?
    --- No, no, estoy bien--- sonrío al ver que al comprobar que estaba bien se relajaba para escucharla y llevaba su otra mano a su barriga--- Es que estuve pensando...
    --- Qué peligro...
    --- Oye --- le increpó dándole un golpe--- Pues nada, ahora te quedas sin saberlo---dijo eso y con la misma giró la cabeza ofendida disfrutando de antemano de lo que venía.
    --- Perdona--- el susurro de él en su oído hizo que se estremeciese --- Dime, soy todo oídos--- a la vez que hablaba iba dejando besos en su cuello--- Vilma venga, no vuelvo a meterme contigo.
    --- Bueno, vale--- volvió a girar deseosa de contarle su idea--- pero solo porque sabes aprovecharte de mis hormonas para que te perdone, pero nada de volver a putear a la embaraza.
    --- Lo prometo--- dijo dándole un leve beso--- ahora dime.
    --- Primero de todo, volviendo al tema de los padrinos --- había salido el tema hace un par de días pero aun no lo tenían todo decidido, de hecho si ella había pensado en los padrinos era por demostrarle a Piti que agradecía todo lo que había hecho por ella--- como padrino Piti, es lo menos que se merece.
    --- Por supuesto, además así nos aseguramos de que aparte de quererlo va a conseguir que aprenda a hacer el ganso antes que caminar. Vilma se echó a reir y siguió hablando.--- Pero la madrina...¿Ainhoa o Julia? La verdad es que no tengo ni puñetera idea de a quien poner...¿Alguna idea que incline la balanza?
    --- Primero una y luego la otra...--- comentó Palomares guiñándole el ojo.
    --- Vale graciosillo, pero para ahora--- le contestó negando con la cabeza.
    --- Quien tu quieras, cualquiera de las dos, aun tenemos tiempo para pensarlo, ¿Qué es lo segundo que estabas pensando?

    --- Bueno...sabes que si era niña había comentado que quería ponerle el nombre de mi madre--- le comentó mientras jugaba con sus dedos,él asintió ante lo que le decía--- pero pensándolo bien el nombre de mi madre no es una opción, así que he tenido una idea, ¿qué te parece...?
    --- Espera, espera, perdon por interrumpir--- añadio al ver su cara de enfado al vese inturrumpida en semejante momento--- ¿Por qué no el nombre de tu madre? ¿No te gusta?
    --- Andrés...mi madre se llamaba Paloma--- le contestó mirándolo como si eso lo explicase todo.
    --- Bueno, no es feo, si es niña podemos llamarla así, a mi me parece bien.
    --- ¡A mi no! ¿Quieres que le creemos un trauma desde el momento en el que venga al mundo? La llamamos así y a los 8 años se presenta delante de Ulises y pide la emancipación.
    --- ¿Por llamarla Paloma? Si a ti te hace ilusión llamarla como tu madre, es bonito---definitivamente él no veía el problema.
    --- No podemos llamarla Paloma, piensa.--- "Los hombres son realmente obtusos cuando quieren, hasta el mio que es bastante inteligente...llamarla Paloma..."
    --- Mmm...sigue sin saber porqué no le podemos poner Paloma--- sabía que se estaba perdiendo algo, y que estaba a punto de caerle una buena bronca, pero realmente no sabía como había razonado Vilma.
    --- Buah chaval que cortos sois para estas cosas. Que sepas que le contaré lo que querías hacerle cuando sea mayor, ¿¡como vamos a llamarla Paloma Palomares?! No nos habla en la vida, y con razón.
    Palomares se quedó blanco al escuchar eso último y repitió con un hilo de voz:
    ---¿Paloma Palomares?--- Y al ver su reacción Vilma supo lo que había pasado, no quería ponerle su apellido al bebé, por eso no le había dado importancia a llamarla Paloma, porque en su cabeza iba a ser Paloma Llorente, no Paloma Palomares.

    Vilma sintió como algo dentro de ella empezaba a romperse, y las lágrimas amenazaban con salir en cualquier momento, no podía venirse abajo delante de él, no se lo iba a permitir, no iba a llorar por él si esa era la realidad de las cosas...pero le estaba costando no hacerlo, era todo culpa de las hormonas, silenciosamente le pidió al bebé que no le hiciese eso, necesitaba salir de aquella situación con la cabeza alta.
    Era estúpida, se lo había creído todo, todas las veces que le había dicho que la quería, que sería el padre de su hijo, pero claro una cosa era jugar a ser el padre y otra serlo de verdad, con todas las de la ley, dándole su apellido y haciéndose responsable pasase lo que pasase. Hablaba con tanto cariño de su hijo que ella hasta ese mismo momento estaba convencida de que ese "su" los comprendía a los dos, hasta ese mismo instánte ella habría puesto la mano en el fuego por él, porque quería a su hijo como suyo, porque no le importaba que no fuese su hijo de sangre, todo lo que él hacía y decía la había hecho pensar aquello, pero claramente estaba equivocada. Y dolía, dolía de una manera insoportable, se había soltado de su mano y se agarraba a la camilla con fuerza, por primera vez desde que les habían dicho que se había acabado el mundo se sentía completamente pérdida y sola; y estúpida, tremendamente estúpida, desde el primer momento él había estado allí para ella, su presencia se había vuelto algo imprescindible para seguir adelante, y ya no solo su presencia, sus palabras, sus caricias, sus besos, su manera de hacerla reír...mil y un detalles que habían hecho que se enamorase de él, que habían hecho que lo viese como el verdadero padre de su hijo, que la habían hecho ver que el amor existía y hasta hace unos segundos pensaba que el sentía lo mismo por ella. No es que no pudiese hacerlo sola, pero es que quería hacerlo con él.Había dejado la Iglesia por ella, le había jurado que ella y el bebé eran lo más importante para él, que la amaba por encima de todo, que su vida solo tenía sentido si la vivían juntos y ahora...era todo mentira, no tenía tiempo de seguir pensándolo, iba a echarse a llorar en cualquier momento y no quería que él la viese así...él que tantas veces la había consolado y a quien ahora no podía mirar sin sentirse absurda...no pasaba nada, ella y su bebé eran más que suficientes, podía hacerlo...

    --- Vilma ¿estás bien?--- viendo que había palidecido y la fuerza con la que se aferraba a la camilla Palomares salió de su trance y preocupado intentó cogerla de la mano--- ¿voy a buscar a Julia?---ya se había puesto de pie cuando ella habló.
    --- Estoy bien, no te preocupes--- el tono de su voz era frío y cortante y su novio no entendía a que se debía y tampoco porque no dejaba que la tocase--- en cuanto a lo del apellido--- Antes de que pudiese seguir hablando Palomares se inclinó y la calló con un beso casi famélico al que se rindió aunque había intentado evitarlo, las manos de él estaban en su cuello y en su pelo cogiendola con fuerza y Vilma se sujetaba a su espalda para acercarlo más, los minutos pasarón y el beso se hizo más dulce y tranquilo, hasta que el se apartó y apoyó su frente en la de ella.
    --- Te quiero. Gracias.
    --- ¿Gracias por qué? No te entiendo, primero te asustas, luego casi me extirpas las amigdalas y ahora me das las gracias y me dices que me quieres...--- Definitivamente no entendía nada, acababa de partirle el corazón y ahora le comía la boca desesperado, porque no había otra manera de decirlo, ¿que coño estaba pasando allí?
    --- Gracias por ponerle mi apellido, por demostrarme una vez más que realmente para ti soy su padre, que te quiero creo que no tengo que explicártelo--- lo miró a los ojos por primera vez desde que le había dicho cual era el problema con el nombre y vio que los tenía llenos de lágrimas; a lo mejor si que era estúpida, pero porque lo había entendido todo al revés.

    --- ¿Pensabas que no iba a llevar tu apellido? ¿Que yo no quería que lo llevase? Andrés eres su padre, desde hace tiempo es lo que siento y lo sabes y cualquiera que me pregunte es la respuesta que va a tener. A no ser que tú no quieras claro, si tú no quieres podemos no ponerle tu apellido.
    --- ¡Como no voy a querer! Claro que sí, sabes que me siento su padre, no es que lo sienta, lo soy, y nunca podré agradecerte suficiente el que me hayas dejado serlo, es solo que pensé que a lo mejor querías ponerle el apellido de tu familia.
    --- Tú eres mi familia ahora, tú y nuestro hijo, y los niños llevan los apellidos de sus padres.--- Con esa frase consiguió que el volviera a besarla--- A no ser que tú no quieras--- añadió cuando se separaon.
    --- ¿Cuántas veces vamos a tener está conversación? A no ser que hayas cambiado de idea, en lo que a mi concierne yo soy el padre de ese niño y que nadie se atreva a dudarlo.
    --- ¿Sabes él susto que me acabas de dar? Pense que no lo querías, que me querías...--- las lágrimas estaban amenazando con volver a salir, definitivamente odiaba a sus hormonas.
    --- No tienes remedio, ¿voy a tener que repetirtelo todas las noches para que se te meta en esa cabeza? Sois mi vida, estoy enamorado de ti, es mi hijo y tu acabarás por ser mi mujer y nada va a hacer que eso cambie--- se lo dijo despacio, mirándola a los ojos y enfatizando cada palabra, y una vez más acabo besándola. Cuando se separaron Vilma sonrió y él retomó la conversación donde la habían dejado:
    --- Y ahora que todos tenemos claro que Paloma Palomares no es una opción, ¿que tienes pensado?
    --- Es verdad--- dijo emocionada--- ¿preparado? Esperanza.
    --- Esperanza...Esperanza Palomares Llorente, es precioso, ¿té que crees?---le preguntó a la barriga.
    --- Cree que su madre es un genio--- Palomares se echo a reír y justo en ese momento Julia abrió la puerta de la enfermería:
    --- Perdón por la tardanza, ¿preparados para saber si es niño o niña?--- preguntó mientras empezaba a preparar el ecógrafo.
    --- Sí---contestó Vilma emocionada --- de hecho para niña ya tenemos nombre pensado.
    --- Anda ¿y cuál es?
    --- Esperanza---esta vez habló Palomares.
    --- Un nombre precioso, y muy idonéo...Esperanza Palomares...sí, es bonito.
    --- ¿Ves?---comentó Vilma en voz baja, dandolé un golpe y volviendo a coger su mano-- hasta Julia sabía que iba a ser Palomares.
    --- Calla y mira la pantalla--- le respondió él riendo.
    --- Bonito pero inservible--- comentó Julia--- Chicos, es un niño, así que ya estais pensando más nombres.
    Vilma se llevó la mano al estómago sin importarle mancharse con el gel y se quedó boquiabierta mirando la pantalla.
    --- Mi niño, nuestro niño--- fue lo único que fue capaz de decir. Julia los miró emocionada ella también, Vilma seguía mirando la pantalla pero sin soltar su agarré en Palomares que se inclinó para darle un beso en la frente y susurrarle algo que Julia no llegó a oír:
    --- Nuestra familia.
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  2. 2 comentarios:

    1. Paula dijo...

      Paloma Palomares. El puntazo del día jaja.
      Son la Vilmares family! Qué potitoooo

    2. Argen dijo...

      pero que bonitoooo!!!! Me encanto! no tengo palabras!!! ♥

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