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  1. Creo en ti. Capítulo Nueve

    domingo, 3 de abril de 2011


    El día que Palomares levantó la capilla en el Estrella Polar no pensó que llegaría a serle tan útil como había acabado siéndolo. A aquella hora de la mañana la capilla estaba llena de luz, no lo suficiente como para templarla pero estaba completamente iluminada, la luz bañaba todo, los cajas que toscamente servían como bancos, el altar que había improvisado, la cruz que pendía presidiendo aquel pequeño refugio y también lo que más amaba: a Vilma. Estaba sentada en uno de los bancos con los ojos cerrados, disfrutando de los rayos de sol que jugaban en su cara. Andrés la miró desde la puerta que se había acercado a cerrar y se preguntó si había algo más bonito que ella.
    --- Me gusta este sitio--- la voz de ella interrumpió sus pensamientos--- el silencio, la calma...el hecho de que no parezca una bodega de carga sin más--- añadió bromeando.
    --- Me alegro de haberla hecho al final.
    --- ¿Para que quede como Iglesia para todos?
    --- No, bueno, también pero porque así podemos hablar aquí tranquilos. ¿No quieren un cura? Pues estoy en mi capilla como corresponde --- Vilma abrió los ojos y vió que se había sentado en el suelo enfrente de ella.
    --- ¿Estás seguro de lo que estamos haciendo? --- Andrés la había llevado allí para hablar, y siendo ella como era no se extrañó de que fuese directa al tema, aunque si la pregunta que había escogido.
    --- ¿Me preguntas si estoy seguro de lo nuestro? Porque ya sabes que sí--- ella negó con la cabeza.
    --- Me refiero a la situación con Gamboa, a escondernos, a que finjas...--- antes de contestarle llevó las manos a sus rodillas y apoyó las palmas en su piel en una manera de mantener el contacto con ella.
    --- ¿Vamos a ser completamente sinceros no? A decirnos todo lo que tengamos que decirnos.
    --- Sí, todo lo que haya que hablar tenemos que hablarlo, bastante difícil va a ser todo este circo como para que tu y yo tengamos dudas, era lo que nos faltaba vaya...--- mientras hablaba jugaba nerviosa con la cadena que llevaba al cuello, hecho que a él no le pasó desapercibido.
    --- Vale, entonces cualquier duda, cualquier miedo, quiero saber todo a lo que tengo que hacer frente dentro de esa cabeza--- ella le sonrió antes de hablar:
    --- Lo mismo te digo. Empiezo yo que soy mujer y estoy embarazada, así que contesta.
    --- Sinceramente me lo planteé por un momento--- ella siguió mirándolo en silencio, esperando a que continuase e intentando que su cara no trasluciese ninguna emoción, como el vuelco que su estómago acababa de dar --- No me entiendas mal, no dude al decirle al Capitán que no estaba dispuesto a dejarte, porque no lo estoy. Fue después, por Gamboa...una cosa es exponerme yo, pero tú...como se sepa, después de saber todo lo que sabemos de él no voy a estar tranquilo cada minuto que no te vea.
    --- Se cuidarme sola Ándres, se que Gamboa es un cabrón y muy peligroso, pero no soy tonta, puedo cuidarme sola, llevo meses haciéndolo--- según las palabras abandonaron su boca se arrepintió de todas y cada una de ellas, el enfado no era con él pero no quería que por miedo la apartase de su lado, pero ya había hablado así que ahora tendría que hacer frente a lo que viniese.

    --- No te enfades --- la voz de él fue suave y dulce, desprendió una de las manos de ella de la cadena y plantó un beso en ella, Vilma se sorprendió ante su reacción--- se que eres perfectamente capaz de cuidarte sola, pero me encanta poder cuidarte yo también; lo que acabo de decir es que me asusta que te hagan daño, pero no voy a sacrifirnos por miedo a Gamboa, sería dejarlo ganar.
    --- Lo siento--- murmuró ella--- no quería saltar así, de verdad--- el negó con la cabeza, como quitándole importancia a lo que había pasado--- me gusta que te preocupes por mi, no puedo negarlo, es solo que quiero que entiendas que se los riesgo que corremos, los se, y los asumó, puedo con ellos.
    --- No dudo de que seas capaz de afróntarlos pero ¿te merece la pena?--- le preguntó, para hacer eso había tenido que apoyar la cara en su regazo para esconderla.
    --- ¿Cómo? Para empezar no me robes preguntas, y ¿cómo no me vas a merecer la pena?
    --- Las tengo todas Vilma...soy ex-cura, te obligo a mantener una relación clandestina, hay mejores partidos que yo...
    --- ¿Cómo quien?--- preguntó ella--- dime un solo tío de este barco que sea mejor que tú.
    --- No lo sé...alguien que te hiciera las cosas fáciles, a quien no fuese difícil querer, que pudiese estar contigo en todo momento, alguien que...--- Vilma lo miraba atentamente, y es que se había dado cuenta de una cosa, Andrés llevaba desde el día anterior intentando que ella se sintiese segura, pero para él tampoco tenía que ser fácil, era su primera relación en seis años, sintió ganas de pegarse a si misma por no haberse dado cuenta antes, viendo que él no acababa la frase habló:
    --- ¿Alguien como Piti?
    --- Por ejemplo--- dejó caer él intentando que sonase despreocupadamente, pero la verdad es que la pregunta le quemaba, no entendía porque había tenido la suerte de que lo hubiese elegido a él, a todo el mundo les hacían buena pareja, una pequeña familia, incluso pensarlo dolía, él quería ser el padre de ese niño, él quería ser el hombre para Vilma y parecía que a todo el mundo le parecía más lógica la otra opción.
    --- Andrés con Piti lo intente, y no es que las semanas que estuvimos juntos fueran malas, pero no eran verdad. Si con él no funcionó es porque ya estaba enamorada de ti. ¿Alguien que me haga las cosas más fáciles? Para mi no hay nada más fácil que quererte, me sale solo. Desde el principio, desde que lo tenía prohibido e intente olvidarlo. No hay nadie mejor que tú para mi, tu fuiste el primero en preocuparse por nosotros, tu fuiste la primera persona en la que aprendí a confiar, eres el primer tío del que me merece la pena enamorarme.
    Eres la única persona que me calma, él único por el que estoy dispuesta a llorar y a que me vea llorando, solo contigo consigo ser yo misma, más allá de mi barrera y más allá del miedo, solo contigo soy yo. Quiero a Piti, pero como mi hermano aunque a él le diga que es como a una mascota, no me arrepiento de haber estado con él, porque sino los dos nos plantearíamos si hubiese sido buena idea intentarlo, pero ahora lo sabemos. Piti y yo como pareja...no. Lo quiero muchísimo, pero estoy enamorada de ti --- ante esas palabras él levanto la cabeza y le sonrió:
    --- Es que no entiendo que tengo yo para que te hayas enamorado de mi --- le estaba costando hablar, pero habían prometido sacarlo todo y si ella lo iba a hacer tenía que pagarle con la misma moneda --- siempre fui el pardillo de la clase, nunca he sido el prototipo con el que sueña cualquier chica, soy tímido, vergonzoso...Piti me da mil vueltas, él es simpático, hace reír, vale que tiene un punto macarrilla pero...

    --- Para, para, para --- Vilma agitó las manos delante de su cara para hacerlo callar --- ¿por qué esto se ha convertido en episodio de "Los encantos de Piti"? ¿Vas a dejarme por él?--- sabía que Andrés acabaría por mostrarse inseguro, y de la misma manera que lo sabía y lo entendía no podía explicárselo, la visión que tenía de si mismo menospreciaba y mucho la realidad--- Yo no te conocía antes de embarcar pero adoro tu manera de ser, puede que te parezca que has cambiado mucho en estos meses pero yo creo que solo te has abierto más, a los demás y a ti mismo; el verdadero Andrés estaba ahí dentro, eres tú, timido o confiado, y estoy enamorada de todas tus facetas. Te infravaloras.
    --- La verdad es que desde que nos embarcamos me siento más cómodo conmigomismo, ya te lo tengo dicho, y mucha de la confianza que he ganado en ese aspecto te la debo a ti, pero es que todavía no me creo que me hayas elegido a mi, no se que he hecho para merecerte.
    --- Yo no te elegí, no tuve opción. Te metiste en mi de una manera en la que nadie más ha sido capaz de hacerlo. Soy yo la que debería dar gracias por tenerte, tu lo has dejado todo por mi.
    --- Es algo que haría una y otra vez sin dudarlo, me costó mucho reconocerlo pero no tiene sentido estar entregado a Dios cuando soy todo tuyo --- Vilma intentó esconder las lágrimas y le contestó:
    --- Córtate un poco, que soy de lágrima fácil con tanta hormona.
    --- Lo siento, pero aún no he terminado --- le sonrió a modo de disculpa.
    --- No te procupes, en el fondo me encanta escuchar estas cosas, ¿ves? Esto es algo que solo soy capaz de reconocer contigo. Ya puede esperar cualquier otro sentado a que yo me ponga tierna, me trago el orgullo y...perdón, que estabas hablando--- Andrés sonrió de nuevo y su sonrisa se hizo más grande al ver como ella se sonrojaba ante sus propias palabras, no pudo evitarlo y alzó la cabeza para besarla, antes de hacerlo le dijo:

    --- Me encantas --- el beso fue un leve roce pero las manos de ella en su cara y todo lo que acababa de decirle hacía unos instantes hicieron que se le olvidase que estaba hablando, se incorporó y quedó de rodillas ante ella, así consiguió abrazarla contra su cuerpo. Vilma no protestó lo más mínimo, ella también olvido que estaban allí para mantener una conversación seria, se asió a su nuca y disfrutó de como él se perdía en su boca, los dos se movieron buscando acercarse más y el banco se movió hacía atrás haciendo que Vilma perdiese el apoyo y con ello él, que estaba completamente inclinado sobre su cuerpo; Andrés reaccionó a tiempo y la sujetó antes de que cayese, al sujetarla cayó él de espaldas arrastrándola consigo, los dos rompieron a reir.
    --- ¿Estás bien?
    --- Sí --- contestó ella comodamente apoyada en su pecho --- siempre me cojes cuando voy a caer---añadió sonriendole pero en un tono de voz serio.
    --- Tengo pensado hacerlo toda mi vida-- Vilma se movió para besarlo, fue un beso breve pero intenso, se incorporó y se volvió a sentar donde estaba --- esto nos pasa por querer dejar la conversación a medias, ¿te hiciste daño?
    --- No fue nada --- le contestó sobándose la espalda --- ¿por donde ibamos?
    --- Seguías emperrado en hacerme llorar.
    --- Ah sí, creo que ya me acuerdo --- le dijo sonriendo nuevamente, volvió a cogerse a sus manos y se puso serio de nuevo--- escúchame, si alguna vez esto se acaba --- Vilma hizo una mueca de desagrado ante la frase y no pudo evitar interrumpirlo otra vez.
    --- Pues vamos bien si nos pones fecha de caducidad...
    --- No es eso, la parte buena de que este algo chapado a la antigua es que yo soy de para siempres; lo que quiero decir es que si por lo que sea rompemos o pasamos por malas temporadas --- Vilma lo miraba con una ceja levantada--- vaya que...me refiero a que no quiero que nunca se te ocurra pensar que tu me obligaste a tomar ninguna decisión, que te sientas culpable por lo que yo he decidido hacer, aunque tu no me quisieses ya yo no podría seguir siendo sacerdote, al margen de nuestra relación, ¿entiendes lo que quiero decir?
    --- Empiezas a conocerme demasiado bien, y por primera vez eso no me asusta--- le dijo ella bajando la mirada, Andrés extendió una mano y cogió su barbilla para levantarle la cara:
    --- Tu eres la persona que mejor ha llegado a conocerme en toda mi vida, y tampoco me da miedo --- Vilma le sonrió en respuesta a sus palabras pero aprovechó que él había planteando una de las preguntas que ella no sabía como sacar y habló con voz triste:
    --- ¿Cómo estás seguro de que no te vas a arrepentir de esto? No soy fácil Andrés, tengo un caractér complicado, y hay mil cosas que pueden salirnos mal, y si lo hacen...¿quien te dice que no te vas a arrepentir de haberte jugado todo lo que tenías seguro por mi?
    --- Solo hay una cosa de la que me podría arrepentir: no haberme dejado quererte; fui cura y sé que no hay mayor pecado que ese.
    --- No suena muy a frase de seminario la verdad--- a ella no le paso inadvertido como se refería a su condición de sacerdote en pasado y no pudo evitar alegrarse nuevamente.
    --- Es que no lo es, la frase es de mi madre.
    --- Me habría caído bien tu madre--- Vilma suspiró y siguió hablando--- se que me lo dijiste ayer y me guardo todas tus palabras, pero es díficil creer que una persona como tu se enamore de un desastre como yo.
    --- Cariño escúchame--- Andrés se levantó del suelo y se sentó a su lado--- no se como explicarte que eres más de lo que nunca me atreví a soñar, ese carácter que tu dices no es fácil fue lo que hizo que me enamorase de ti, todos y cada uno de tus rasgos, hasta los que tu llamas defectos. No se me ocurre ninguna palabra mágica que te haga olvidar todo el daño que te han hecho y el dolor que has pasado para que esa inseguridad desaparezca, sólo puedo confiar en que la manera en que te miro cada vez que apareces y el hecho de que vaya a pasar el resto de mi vida contigo sean suficientes para conseguirlo.
    --- No hace falta que digas nada --- ella estaba sobrecogida por sus palabras--- eres lo único de lo que jamás desconfiaré, ni siquiera se porque tuve que sacar todo esto...lo siento, te lo dije ayer: creo en nosotros, es lo único en lo que he sido capaz de creer en mi vida.
    --- Tenías que decirlo porque no tienes porque guardártelo para ti, porque desde ayer mi trabajo es enfrentar tus miedos y no me puedo sentir mejor haciendolo.
    --- Cursi--- murmuró ella abrazándose a él, Andrés rodeo sus hombros con un brazo y dejó un beso en su cabeza, cualquier otro se habría tomado a mal su comentario pero él no, entendía que era su manera de no perderse en la emoción de la situación, y su abrazo lo decía más que cualquier otra cosa; ella se relajó entre sus brazos sabiendo que el había entendido su modo de responderle.

    Olvidaron que debían seguir hablando, y es que cuando estaban juntos todo se sentía bien, quedaban cosas por hablar pero se regalaron ese momento; ahí estaban entendiendose como nunca habían soñado que otra persona los entendiese, abriendose como jamás se habían atrevido, sosteniendose el uno al otro, cuando a él le hacía falta era ella quien tiraba de él y viceversa, Vilma no pudo evitar romper el silencio y hacerle saber algo que ella tenía muy claro:
    --- Eres una persona más fuerte de lo que crees, dices que yo te he dado la confianza pero tú eres lo bastante fuerte para sostenerme, y todavía más para conseguir que yo lo permita.
    --- Nos apoyamos el uno en el otro, al principio de este viaje si no hubiese sido por mantenerte en pie a ti me habría hundido yo; creo que a quien le tenemos que dar las gracias de estar aquí es a este--- mientras hablaba llevo una de las manos a su tripa y el bebé una vez más respondió al contacto dando una patada, haciendo que ellos sonriesen a la vez.
    --- Solo se mueve para ti, definitivamente va a salir a mi en terco.
    --- Te va a sonar egoísta pero me encanta --- mientras hablaba acarició la barriga de arriba a abajo consiguiendo que los golpecitos se repitiesen --- ¿no te molesta?
    --- No, es una sensación única --- Andrés apartó la mano para abrazarla con los dos brazos y Vilma dio un pequeño bote--- Vale, esa sí dolió, so bruto--- le dijo a su barriga--- devuélvele la mano que te reclama--- Andrés no pudo evitar sonreír más y devolvió su mano al lugar anterior.
    --- Os quiero.
    --- Y nosotros--- dijo ella girando la cabeza para esconderla en su cuello y dejar un beso allí; él aun tenía algo que decirle y tenía miedo de sacar el tema, no se sentía con derecho a hacerlo, pero le había prometido que ese día se dirían todo lo que podría ser un problema para ellos, aunque no sabía si el tenía derecho a alguno a sentirse mal por ese tema, antes de decidir que hacer ella lo interrumpio:
    --- Andrés...¿podemos quedarnos aquí un rato? Antes de salir a la relidad de: cura seguro de su fe tan solo es un amigo para la preñada.
    --- Claro que sí, todo el tiempo que quieras.
    --- ¿No tienes turno?
    --- De pesca con Ramiro, que De la Cuadra me ponga luego a limpiar letrinas y listo.
    --- Entonces vámonos.
    --- No , nos quedamos.
    --- ¿Quién es el cabezón ahora?
    --- Aprendí de ti --- ella le echó la lengua y se levantó.
    --- Vilma venga...Ramiro puede pescar solo un rato--- ella negó con la cabeza y extendió la mano para que él se levantase:
    --- No, tú tienes tareas que cumplir, y no voy a dejar que te escaquees, además necesito tumbarme un poco, me duele la espalda--- sonrió segura de haber ganado ya que él no le negaría su rato de reposo antes de su turno pero no se esperó lo que hizo:

    --- Mira tu que problema--- se levantó casi de un salto, cogió el mantel blanco que Salomé le había dado para poner sobre el altar, lo extendió en el suelo y se tumbó--- ¿Te sirve?--- Vilma rompió a reir y viendo aquella cama improvisada y la sonrisa con la estaba mirando no tuvo otro remedio que asentir y tumbarse a su lado riendo. Como había hecho la noche anterior se puso de lado y descansó la cabeza sobre su pecho y apoyó su mano en su corazón, él la rodeó con un brazo y mientras ella enrredaba sus piernas llevó su otra mano a su barriga. Pasaron un rato así, sin hacer nada más que disfrutar del hecho de la proximidad del otro, Andrés jugaba con su pelo y ella dibuja formas en su pecho.
    --- ¿Estás cómoda?--- preguntó preocupado.
    --- Mmmm---murmuró ella--- No puedo esperar a que podamos dormir así cada noche.
    --- Podemos robar un colchón y venirnos aquí cada noche a escondidas.
    --- Bobo--- le contestó ella, él aspiró el aroma de su pelo antes de contestarle.
    --- Yo tampoco puedo esperar a que seas lo primero que vea al despertarme.
    --- Piensa que durante unos meses te vas a despertar muy amenudo, y seguramente verás a una personaja ojerosa y de mala ostia por despertarse de madrugada--- Vilma quería hablar con él del bebé, sabía que él pensaba que no se había dado cuenta, pero había visto su cara de dolor cuando Piti se había referido a si mismo como padre de su hijo, y es que nadie más que ella sabía que Andrés se había ofrecido como padre del bebé. Quería hablarlo con él pero le debía a Piti hablar con él primero, era un tema complicado, además no sabía si lo que Ándres había dicho seguía en pie, aunque lo que le contestó la hizo pensar que sí:
    --- Lo dicho, no puedo esperar a que seas lo primero que vea al despertarme, incluso 3 veces en el mismo día --- lo dijo y volvió a dejar un beso en su cabeza--- y a que sea él quien nos despierte.
    --- Berreando a grito pelado y reclamando atención inmediata.
    --- Y ver como tu le sonries por más cansada que estes --- En ese momento se escuchó como alguien intentaba abrir la puerta y Vilma se incorporó asustada.
    --- Mierda.
    --- Tranquila, está cerrada--- susurró él sentándose y acariciándole la espalda.
    --- Bufff menos mal.
    --- Palomares ¿estás ahí? Me manda Ramiro que dice que teneis turno de pesca juntos--- era Piti el que hablaba del otro lado de la puerta.
    --- Ya sabía yo que este no era capaz de pescar solito.
    --- ¡Ya voy Piti!---gritó Palomares ya que su amigo seguía llamando, se puso de pie y ayudo a su novia a levantarse y recogió el mantel --- ¿nos queda algo por hablar? Porque le pido que me cubra y me quedo contigo.
    --- No te preocupes, creo que lo importante lo pillamos los dos ¿no? Por muy difícil que nos lo pongan y se nos ocurra la gilipollez que se nos ocurra, lo superaremos juntos y según tus propias palabras, estaremos juntos siempre, ¿qué te parece el resumen?--- le dijo sonriendo.
    --- Siempre--- fue lo único que dijo de besarla--- ¡Que ya voy!---gritó pasados unos segundos ante la insistencia de Piti; Vilma tiró de la tela de su camiseta y lo besó de nuevo a modo de despedida.
    --- Creo que quiere hablar contigo, la caga a lo grande, pero sabe cuando tiene que disculparse. Vete, anda. Yo voy a aprovechar y hablar con Julia--- le dijo guiñándole un ojo. Él rió y le dio un beso en la frente antes de ir a la puerta; abrió y salió fuera para que Piti no viese que ella se quedaba en la capilla.

    --- Oye Palomares...siento lo del comedor, si hubiese dejado mis manazas quietas nada de esto estaría pasando --- Piti miraba al suelo nervioso.
    --- No te preocupes hombre, no sabías como se lo iba a tomar Gamboa.
    --- Ya, pero tengo que aprender a ser más considerado, eres mi mejor amigo ¿y si tenías una pivita por ahí que?
    --- Que no te preocupes no pasa nada.--- A la mañana se había molestado con él, pero su amigo no sabía todo lo que había pasado entre Vilma y él, y ahora no podía contárselo así que no era justo que Piti se siguiese sintiendo mal por todo aquello.
    --- Entonces ¿amigos?---preguntó el moreno extendiendo la mano y mirándolo sin atreverse a sonreír del todo.
    --- Mira que eres tonto--- le respondió abrazándolo y palmeandole la espalda, los dos echaron a andar hacia cubierta y Vilma que lo había visto todo no pudo evitar emocionarse al verlos.
    --- Oye que si ligas yo no tengo problema, si te lo estás planteando tengo unos truquitos maestros...---escuchó que decía Piti.
    --- Piti no empieces.
    --- Vale, vale, pero si cambias de idea...
    Se echó a reír al ver que Piti no cambiaba por mucho tiempo que llevasen en el barco y que Andrés le contestaba en el mismo tono exasperado del primer día, menudo par estaban hechos...esperó a que se perdiesen por el pasillo y ella puso camino a la enfermería, pensando como plantearle sus dudas a Julia sin descubrirse demasiado; estaba llegando cuando se cruzó con Estela.
    --- ¡Hola!---saludó como si nada--- ¿a dónde vas?
    --- A donde no te importa --- contestó Vilma de manera seca.
    --- Eii...¿Vilma que te pasa conmigo?
    --- ¿Qué me pasa contigo? ¿A ti te parece normal lo que le hiciste a A..Palomares?--- cambió nombre por apellido en el último momento.
    --- Vilma no lo he hecho a mala fe, y se que a él no le molesta, Dios...
    --- ¿Dios Estela?--- no sabía que la enfadaba más, la fachada inocente o el hecho de que creyese tener derecho a decidir por Andrés--- Que creas en él vale, pero no me irás a decir que respetas sus mandamientos, porque llevas jodido lo de llegar Virgen al matrimonio--- Sin girarse a mirarla siguió su camino teniendo claro en quien podía confiar en aquello y en quien no.

    En cubierta y sin que ella lo supiese algo parecido estaba pasando; Andrés y Piti llegaron bromeando y riendo y el rubio se acercó a las cañas donde ya estaba Ramiro.
    --- ¿Qué pasa? Como no me puse de tu parte ibas a pasar de mi.
    --- No digas tonterías,se me pasó la hora, nada más.
    --- Seguro...Palomares ¿lo qué dijiste en el comedor era verdad?--- Piti miraba la escena asombrado, Ramiro tenía sus cosas, pero se estaba pasando.
    --- Ya lo dije, ¿necesitas que te lo firme para que sea oficial?--- el tono de Palomares fue el mismo que Ramiro había usado con él, cortante.
    --- Solo espero que tengas en cuenta que lo que haces no te afecta solo a ti.
    --- Ramiro no digas tonterías tío--- Piti se metió en la conversación intentando relajar el ambiente entre sus dos amigos--- antes las cosas se fueron de madre, si este se echa novia bien por él, aunque va a necesitar un par de consejitos nuestros ¿eh? Que eso tiene que estar dormido ya...
    --- No es ninguna tontería Piti--- le dijo Ramiro girándose a mirarlo--- que tu no sepas tomarte nada en serio no significa que los demás hagamos lo mismo.
    --- No las pagues con él ,tu problema es conmigo.
    --- ¿Tengo un problema contigo? Pensé que no había motivos para que discutiesemos--- Palomares y Ramiro estaban frente a frente y la tensión podía cortarse con un cuchillo, la puerta del puente de mando se abrió y De la Cuadra gritó:
    --- ¡El cojo! Gamboa quiere que lo ayudes en el aula, larga para abajo y que el tonto del chicle se quede con el cura --- Ramiro soltó las cosas y se fue.
    --- Este tío esta tonto...nada Padre, si se echa usted novia tendrá que contar solo con mis consejos y mantenerlo en la oscuridad a ojos de este--- Palomares rió la broma de Piti pensando que su amigo no sabía cuanta razón había en sus palabras.
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