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  1. Su fuerza

    miércoles, 20 de abril de 2011

    Gracias a Pao, por ayudarme a que esta historia saliera adelante, sin ella aún seguiría atascada

    El caos que había en aquel momento en el Estrella era tan solo equiparable al que se veía en las guerras, la gente estaba nerviosa sin saber que hacer o no hacer hasta que la voz del Capitán Montero se impuso por encima de todos tranquilizándolos y dando órdenes para intentar salir de aquello todos juntos; el Estrella había chocado contra una cordillera sumergida y tenían serios daños que reparar, se iban a pique, o conseguían solucionarlo o su única posibilidad de sobrevivir sería echarse al mar en los botes haciendo un reparto básico de provisiones, todos sabían que con los medios que tenian y las condiciones en las que estaban su única posibilidad para sobrevivir era arreglar el barco, y para ello tenían que darse prisa.
    Una vez que Montero repartió órdenes cada uno salió del comedor a cumplir con su cometido, las voces y los ruídos se mezclaban, pero Vilma tan solo era consciente de la presión que la mano de Andrés estaba ejerciendo en la suya, de como el corazón de él latía acelerado contra su espalda y de como su otra mano acariciaba su tripa, intentando que el niño, que parecía notar los nervios de su madre, se calmase y dejase de moverse; se movió y se pusó frente a ella sin soltar su mano.
    --- Tengo que bajar con Piti y Ulises, vete a ponerte algo de abrigo por si acabamos ahí fuera, no quiero que cojais frío.
    --- Tú ten cuidado abajo, que como tengamos que salir me haces falta para darme calor--- se lo dijo sonriendo, intentando estar calmada, Andrés le devolvió la sonrisa y le dio un beso mientras acariciaba su tripa una vez más, se separó de ella y fue junto a sus amigos que estaban esperándolo.
    Vilma y Ainhoa bajaron al camarote a por ropa de abrigo y mantas, Valeria iba con ellas, fuertemente cogida a la mano de su hermana:
    --- Ainó, ¿qué está pasando? --- Ainhoa dudó un segundo antes de contestarle y Vilma se adelantó:
    --- Estamos jugando a que nos vamos de excursión, pero para irnos de excursión tenemos que preparar las mochilas con las cosas que nos hacen falta, y los últimos en llegar a cubierta van a tener que lavar los platos toda una semana--- la niña rió ante la idea y Ainhoa murmuró un gracias a su amiga; después de abrigarse ellas y abrigar a Valeria pusieron rumbo a la cocina donde debían ayudar a Salomé a recoger todas las provisiones y repartirlas; aún tenían tiempo, pero debían actuar rápido, Vilma giró en mitad del pasillo y echó a andar hacia el camarote de los chicos.
    --- Vilma ¿a dónde vas?
    --- Tendremos que coger algo de su habitación también, ellos no van a tener tiempo.
    --- Es verdad--- murmuró Ainhoa uniéndose a ella, llegaron e hicieron lo mismo que en su habitación, solo las cosas necesarias, solo aquello que los fuese a ayudar a sobrevivir, Vilma se inclinó sobre la cama de Andrés para coger su chaqueta que estaba allí doblada, tuvo que meterse bajo la litera para llegarle y desde su posición pudo ver la ecografía de su hijo allí pegada; todavía no se habían mudado a un camarote juntos, así que repartían las noches entre los dos sitios, ella sabía que la ecografía estaba allí, la veía cada noche que dormían allí, pero cada vez que la veía sonreía ante el hecho de que estuviese allí pegada, "para que él o tu seais lo último que vea antes de dormir" había dicho Andrés, la cogió y la metió en el bolsillo de la chaqeta de él que se había puesto para darle más tarde, sin perder más tiempo salió de allí y Valeria, Noa y ella echaron a correr hacia la cocina.

    Llevaban un rato junto a Salomé cuando esta las mando al puente de mando, allí había dos botiquines que también debían llevarse, Vilma se ofreció voluntaria para ir y llegó allí corriendo, al llegar a la puerta los gritos del Capitán la hicieron pararse:
    --- ¡Joder!--- gritó Montero.
    --- Ricardo cálmate--- se escuchó decir a De la Cuadra por walkie--- aún se puede hacer, hay que sellar la sala de máquinas y soldar lo último desde fuera, luego la drenamos y listo, se puede.
    --- No es eso Julián, uno de los chicos está atrapado--- ante esa frase la mano de Vilma tembló en el pomo de la puerta, sabía lo que Andrés y los demás habían bajado a hacer en la sala de máquinas; De la Cuadra y otros estaban en la bodega, esa fuga era la más preocupante pero habían conseguido controlarla, lo que quedaba por hacer ahora era más laborioso que otro cosa; el problema de la sala de máquinas era que el agua iba entrando poco a poco, la parte del casco que se había resquebrajado daba contra parte de la maquinaria, mientras soldaban con tableros de chapa poco a poco tendrían que ir moviendo las máquinas para controlar como el agua iba inundando el compartimento, en principio no iba a ser muy difícil, sino podían controlar la fuga tendrían que salir y todos subirían a los botes, temblando espero a ver si escuchaba algo más.
    --- ¿Qué coño ha pasado?--- bramó De la Cuadra.
    --- Estaban moviendo una caldera cuando en golpe de mar los movió, tiene las piernas atrapadas y la máquina está enganchada, no se lo puede sacar, lo hemos intentado, tenemos que sellar el compartimento y que Ulises suelde el último trozo desde fuera, es la única opción.
    --- ¿El chico lo sabe?
    --- Si, fue él quien dijo que dejasemos de intentar sacarlo y que siguiesemos antes de que el tiempo se nos echase encima--- la voz del Capitán se rompió, los accidentes en marinería pasaban, pero el no podía perder a otro de sus hombres, para él eran solo unos niños que estaban empezando a vivir.
    --- ¿Quién es?--- preguntó De la Cuadra al que también le temblaba la voz.
    --- Palomares--- respondió Montero cubriéndose la cara con una mano.

    Vilma escuchó como el Capitán acababa la explicación y se quedó sin aire, no quería creer lo que acababa de oír, no podía ser verdad, no quería que lo fuese, pero lo conocía y sabía que lo era, pero aún así no quería dar crédito a las palabras de Montero; echó a correr hacía la sala de máquinas esquivando gente que se gritaba órdenes unos a otros, gente que intentaba organizarse, gente que intentaba sobrevivir pero a ella le daba igual. El barco se iba a pique pero eso no era lo que la preocupaba a ella.
    Llegó abajo y sintió como sus pierna se empapaban, el agua estaba empezando a subir, aquello parecía una mala imitación de Titanic, pero ella solo tenía en mente una cosa; avanzó hasta el final del pasillo y abrió la puerta, nada más abrirla sus peores temores se hicieron realidad: Ulises y Piti seguían soldando el casco, Piti estaba girado, hablando con Andrés que tenía medio cuerpo atrapado entre una caldera y la pared y le sonreía tristemente:
    --- ¿Qué coño ha pasado?--- preguntó Vilma llegando hasta él, Andrés palideció al verla llegar, no quería que ella lo viese, ella no tendría que haberse enterado --- ¿por qué seguís con eso? ¡Ayudadme a sacarlo de aquí! --- les gritó a sus amigos, Piti soltó el panel y se levantó a ayudarla.
    --- Piti no--- le dijo Palomares negando con la cabeza--- seguid con eso --- Vilma ignoró las palabras de su novio e intentó mover la caldera con todas sus fuerzas--- Cariño para, vas a hacerte daño, cariño para--- Andrés intentaba que lo escuchase pero Vilma no le hacía caso, seguía echando todo su peso contra la máquina intentando moverla un mínimo, Andrés la sujetó con él único brazo que tenía libre, cogió su brazo pero ella seguía luchando por soltarse--- ¡Vilma para!
    Ante el grito de Palomares Ulises y Piti se sobresaltaron pero Vilma no se amedrentó y le gritó de vuelta:
    --- ¡No! No me da la gana de parar, ¿crees que voy a dejarte ahí sin hacer nada? ¿Por quién me tomas? Y vosotros dos, moved el culo y ayudadme de una vez--- los dos chicos dudaban de que hacer, los dos querían quitar a su amigo de allí, pero les había resultado imposible y el tiempo se les echaba encima, o conseguían cerrar aquella fuga o el barco se hundiría--- ¡Que os movais joder! No puede ser que entre todos no demos quitado esta cosa.
    --- Vilma ya lo han intentando--- Andrés tiró de su brazo y la acercó a él, cuando volvió a hablar lo hizo acariciando su mejilla--- no se da movido, no pasa nada.
    --- ¿Cómo que no pasa nada? Tú estarás dispuesto a dejarme sola, pero yo no lo estoy a perderte, ni él ni yo estamos dispuestos a que nos dejes--- le dijo bajando su mano a su tripa y obligándolo a mirarla, Andrés se tragó las lágrimas antes de hablar:
    --- Sabes que no quiero dejaros, pero no hay otra manera, hay que sellar esto para que el resto del barco no se inunde, si esta es la única manera en la que puedo salvaros...no voy a ariesgaros Vilma--- le dijo mirándola a los ojos.
    --- Tiene que haber otra manera--- Vilma apoyó su frente en la de él que había inclinado la cabeza con ese propósito, aunque eso lo susurró volvió a hablar con voz fuerte al dirigirse a los otros dos--- ¿Habeis probado a hacer palanca con algo? ¿o a llamar a más gente?
    --- Puede funcionar Palomares--- dijo Piti poniéndose en pie--- podemos volver a intentarlo, quizás si somos más.
    --- Teneis que seguir con eso--- dijo Palomares, se movió como pudo para intentar aliviar la presión de la caldera en su brazo derecho--- no podemos perder más tiempo.
    --- Yo iré a buscar a la gente mientras ellos siguen, ahora vengo--- Vilma le apretó la mano y salió de allí sin perder tiempo, tenían que conseguir salvarlo, tenían que conseguirlo porque sino ella no podría seguir adelante.

    En cuanto ella salió de allí Andrés dejó que un par de lágrimas cayesen por sus mejillas y se las secó con la mano que tenía libre:
    --- Piti ven aquí--- Ulises asintió y Piti soltó el tablero de chapa y se puso al lado de su amigo.
    --- Dime, tu tranquilo que tu churri va a conseguir que te saquemos de aquí--- a Piti le temblaba la voz, no quería resignarse a perder a su amigo, Palomares le sonrió antes de hablar:
    --- Escúchame, los dos sabemos que no hay manera de mover esto, ya lo habeis intentando y no funcionó...
    --- Pero--- intentó hablar Piti.
    --- Déjame hablar que no tardará mucho en bajar, necesito que me hagas un favor.
    --- Lo que sea Palomares, lo que sea.
    --- Necesito que me prometas que vas a cuidar de ellos--- Piti abrió la boca para protestar pero Andrés lo mando callar con la mano--- necesito que me lo prometas, porque si voy a dejarlos solos no puedo irme sin saber que alguien va a estar cuidándolos, que tú vas a estar cuidándolos; necesito que me lo prometas, que cada vez que se venga abajo, cada vez que necesite a alguien, cuando necesite sentirse amada, vas a estar ahí; y que estarás ahí en sus primeros pasos, en las noches que no pueda dormir, cuando necesite consejo, necesito que me prometas que cuidarás de mi familia--- Andrés tenía los ojos húmedos pero estaban consiguiendo aguantar las lágrimas, Piti sin embargo ya no podía más, su amigo sabía que iba a morir y le estaba pidiendo aquello, hizo lo único que podía hacer, asentir:
    --- No te preocupes, no dejaré que les pase nada nunca, por estas--- mientras lo dijo besó sus dedos cruzados.
    --- Lo sé--- sonrió Andrés--- al fin y al cabo desde el principio era tu hijo, al final las cosas son como tenían que ser--- sin poder evitarlo una lágrima rodó de nuevo por su mejilla.
    --- No, eso sí que no, son tu hijo y tu mujer, no los míos, es tu familia, yo solo voy a cuidártelos--- Piti se acercó y se abrazaron como pudieron.
    --- Una cosa más--- le dijo Andrés mientras se separaban--- necesito que en cuanto esto sea peligroso te la lleves de aquí, por mucho que proteste, necesito que la saques de aquí, no quiero que se ponga en peligro, ni quiero que...que me...
    --- Tranquilo--- lo interrumpió Piti al ver que no era capaz de acabar la frase--- me la llevaré, te lo prometo.
    En ese momento Vilma, el Capitán y unos cuantos marineros más entraron por la puerta, el agua les llegaba ya a mitad de muslo y seguía subiendo, Andrés sabía que casi no tenían tiempo, intentaron mover la caldera en varias ocasiones pero la máquina se negaba a moverse, tras unos cuantos intentos más le habló al Capitán que era quien estaba más cerca.
    --- Déjenlo ya Capitán, estamos perdiendo tiempo, déjenlo ya por favor--- Montero asintió y apretó su hombro:
    --- No hay nada que pueda decirte ahora hijo, no se que puedo decir, ni que hacer.
    --- Nada, tan sólo manténgalos a salvo, por favor--- Montero sabía que no se refería a toda la tripulación en general y se lo prometió, él y los marineros abandonaron la sala y los dejaron allí a los cuatro; Ulises y Piti seguían trabajando contrarreloj, intentando no pensar en el momento que sabían que llegaría, mientras Vilma estaba frente a Andrés derrotada, no había nada que hacer, no había nada que decir, no tenía manera de ayudarlo.
    --- Aún hay tiempo--- dijo limpiándose las lágrimas bruscamente de la cara--- si cortamos con la sierra podemos...--- Andrés tiró de ella y la estrelló contra su pecho apretando su cintura.
    --- No hay tiempo cariño lo sabes, no hay tiempo, pero cada minuto valió la pena al vivirlo contigo--- le dijo enterrando su cara en su pelo.
    --- No puede ser, no puede--- Vilma no acabó la frase, lo abrazó como podía, con la cabeza apoyada en su pecho, aspirando su aroma, empapándose de él, queriendo recordar el más mínimo detalle.
    --- Te amo más de lo que nunca pensé que sería capaz de amar a nadie--- volvió a hablar Andrés mirándola a los ojos y acunando su cara en la palma de su mano--- me disteis la felicidad, el niño y tu sois...sois mi vida, y siento no estar ahí para verlo nacer, para criarlo contigo, para vivir con vosotros, lo siento muchísimo, pero siempre estaré cuidándoos.
    --- Siempre vas a estar con nosotros, siempre, él y yo--- Vilma bajó le bajo la mano de su cara a su estómago--- vamos a recordarte siempre, porque desde el principio has sido tú y solo tú; mi amor, su padre, tu eres la única persona a la que he amado de verdad--- Vilma pretendía seguir hablando pero él la calló con un beso, ansia y desesperación, dulzura y pasión, urgencia y calma se juntaban en un solo beso, todos los sentimientos se mezclaban porque sabían que aquel sí sería el último beso; querían alargarlo todo lo que les fueran posible, mientras siguiesen besándose no estarían en aquella habitación, no estarían diciendo adiós para siempre, no estarían renunciando a su vida juntos, Vilma sentía que mientras notase la respiración de Andrés en ella no estaría dejándolo morir y Andrés solo quería sentirla un minuto más, notar sus besos, su olor, al niño patalear contra él un segundo más, tan solo un instante antes de que fuese el último y tuviesen que irse para estar a salvo. Vilma se separó de él y le habló sin dejar de pasar las manos por su cuello y su espalda:
    --- No se ni que decir...¿cómo puedo despedirme de ti?--- Andrés tardó un segundo en abrir los ojos antes de contestarle:
    --- No digas nada, a ti y a mi nunca nos ha hecho falta decirnos las cosas con palabras--- se quedaron dos minutos así, mirándose a los ojos, compartiendo en una mirada todo lo que sentían tal y como habían hecho desde el primer momento, Andrés sintió como el agua sentía subiendo, ya pasaba de la cintura de Vilma e hizo un gesto con la mano para llamar la atención de Piti que tal y como había hecho Ulises había presenciado la escena en el más absoluto de los silencios, mientras no dejaban de trabajar, se acercó y tocó la espalda de Vilma:
    --- Vilma, tenemos que irnos, tenemos que salir ya para que sellen esto.
    --- No--- pidió ella--- dos minutos, dadnos solo dos minutos más ¿joder es tanto pedir?--- Piti sentía como se le rompía el corazón al ver así a su amiga, pero tenía que ser fuerte, tenía que hacerlo por Andrés.
    --- Vilma, por favor vámonos.
    --- Dos minutos--- pidió ella sin soltar las manos de su novio.
    --- Cariño por favor vete ya--- le dijo Andrés soltándole las manos de su cuerpo--- no es bueno para el bebé, vete ya.
    --- No, no puedo irme--- Piti hizo fuerza para sacarla de allí, tuvo que forcejear con ella que se defendía con uñas y dientes, solo quería un momento más, un segundo más que le diese la oportunidad de burlar a la suerte y al tiempo, tan sólo un segundo para tener la esperanza de poder salvarlo; Piti se sentía como un perro por hacerles eso, pero tenía que hacerlo, era lo único que podía hacer por su amigo en aquel momento.
    --- Vilma vete por favor, te quiero--- dijo Andrés mientras veía como su amigo intentaba sacar de allí a su novia que seguía resistiéndose, finalmente Piti se impuso a Vilma y consiguió sacarla de allí a rastras, Andrés cerró los ojos y dejo que todas las lágrimas cayesen, ya no volvería a verla, pero al menos se había asegurado de que ella y el niño viviesen, abrió los ojos y vio flotando en el agua la ecografía que se había caído del bolsillo de la chaqueta en en forcejeo de Vilma y Piti, ver la ecografía de su hijo fue más de lo que pudo soportar y no puedo evitar sollozar.
    --- Palomares--- dijo Ulises acercándose.
    --- No, sigue--- le contestó a través de las lágrimas--- sigue, necesito saber que aunque yo muera estarán bien, sigue--- Ulises asintió con un nudo en el estómago y en ese momento escucharon un grito:
    --- ¡Que me sueltes joder!--- Vilma volvió a entrar empujando la puerta con fuerza y luchando contra el agua para avanzar, en dos pasos llegó a él y volvió a besarlo con fuerza, Andrés reaccionó por instinto, aferrándose a ella como si fuese su último contacto con la vida y así era, Vilma sujetaba su cara con las dos manos y él la pegaba a su cuerpo tanto como podía, no había tiempo para nada, solo querían sentirse, saborearse por última vez, llenarse del otro en aquella última oportunidad, se quedaron sin aire pero ninguno estaba dispuesto a soltarse, así que siguieron compartiendo besos dulces y cortos pero constantes, cada vez que se separaban los te quiero se mezclaban, susurrados de una boca o otra, intentando que no quedase nada por decir, aunque los dos supieran que no alargaban el momento por que quedase algo que tuviesen que decirse, lo hacían porque no podían renunciar al otro.
    --- Espera--- se apartó él--- quítame la cadena, quiero que la tengas tú, o el niño cuando sea mayor, que tenga algo mio.
    --- No le hará falta para recordarte, te lo prometo--- le dijo Vilma poniéndose de puntillas para conseguir sacársela, Andrés asintió en dirección a Piti que comtemplaba la escena desde la puerta y volvió a acercarse, besó a Vilma por última vez, con la mano en su estómago, notándola a la vez a ella y al niño, sabiendo que la imagen de los dos era lo último que quería llevarse de este mundo.
    --- Te quiero--- le susurró Vilma mirándolo a los ojos.
    --- Yo también te quiero, a los dos--- Andrés la soltó y ella se dejó sacar de allí por Piti, sabía que tenía que hacerlo pero no quería, no podia, no dejó de decirle "te quiero" hasta que Piti la sacó de la habitación.
    --- Os quiero--- fue lo último que escuchó de Andrés, esas fueron sus últimas palabras, mientras sus ojos marrones no abandonaban los suyos y se esforzaba en sonreírle.

    Vilma despertó de golpe y se sentó en la cama, le faltaba el aire, se estaba ahogando, la angustia y la desesperación le estaban impidiendo respirar; se concentró y logró tomar dos bocanadas que llenaron de aire sus pulmones, de pronto fue consciente del peso de la cruz de plata contra su pecho y volvió a ahogarse, era real, no había sido un sueño.
    Andrés se había ido, había conseguido salvarlos a todos pero él no estaba, daba igual cuanto lo buscase en la cama, que esperase a que volviese del baño, él no iba a volver; según la realidad la golpeo las lágrimas brotaron a borbotones, las dejó salir consciente de que era lo único que podía hacer, se levantó de la cama y cogió la chaqueta de Andrés, aquella que ella había llevado puesta aquel día, la acercó a su cara y la olió antes de ponérsela, dio un par de pasos y llegó a la cuna, la cuna que él había hecho. Había trabajado en la cuna emocionado, fijándose hasta en los más pequeños detalles, haciéndola lo bastante grande para que el niño pudiese aprovecharla, había puesto todo su amor en esa cuna y al final no había podido conocer al pequeño que dormía en ella, no había podido conocer a su hijo.
    Vilma se inclinó para coger al bebé en brazos, era lo único que conseguía calmarla cuando despertaba así, y eso era a menudo, el niño era lo que la mantenía cuerda. Cada momento que vivía con el niño el vacio de Andrés se hacía más grande, pero era lo único que la animaba a seguir adelante, sabía que él estaria cuidándolos y tenía que ser fuerte por los dos; no estaría compartiendo esos momentos con ellos, pero sabía que estaba allí, su recuerdo era lo que le había dado fuerzas para traer al pequeño al mundo, y aunque fuese imposible cada vez que el niño sonreía ella lo veía en su sonrisa; Piti había estado en cada momento del camino, en los dífíciles y los fáciles, y ella se lo agradecía con todo el alma, lo quería muchísimo, pero ni ella iba a darle un puesto que no era el suyo ni él quería reclamarlo, aunque sin él no habría pasado aquellos meses.
    El niño se espabiló con el movimiento y la miró abriendo sus ojitos, pasó la mirada de la cara de su madre al móvil que pendía encima de la cuna y dijo:
    --- Papá--- mientras se llevaba un puño a la boca, Vilma asintió mientras lo cogía en brazos.
    --- Sí, ese es papá ---Ella había hecho ese móvil, en cada cuadrado colgaba una foto de Andrés, no quería que su hijo creciese sin conocer a su padre y así era, estaba empezando a hablar y en su vocabulario ya estaban: mamá, agua, no, tito y por supuesto, papá.
    Vilma se tumbó en la cama, segura de tenerlo bien sujeto y le susurró para calmarlo y que siguiese durmiendo:
    --- Shhhh, vuelve a dormir Andrés--- era él único nombre que había podido ponerle, no había podido pensar más, su hijo tenía que llevar el nombre de su padre, notándo como el corazón del niño latía contra el suyo Vilma consiguió quedarse dormida de nuevo, sabiendo que en él encontraría las fuerzas un día más para seguir adelante, Andrés se había encargado de asegurarles una vida, de no dejarlos solos, se había asegurado de que alguien cuidase de ellos y por eso vivía cada día, porque se lo debía a él, porque cada vez que se sentía desfallecer con tan solo recordar como la miraba conseguía las fuerzas para seguir viviendo.
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  2. 1 comentarios:

    1. Paula dijo...

      No había visto que lo habías subido dándome las gracias! De gracias nada, yo lo único que hago es deprimiros a todas :P Pero esta historia taaaaaaaaaaan bonita y taaaaaaaan triste a la vez es todo por tus dotes de escritora y por tu corazón de Vilmares. Cualquiera no consigue que una panda de enamoradas de Andrés Palomares pidan su muerte.

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